ACTO EN TUCUMÁN: CRÍTICAS DE KIRCHNER Y QUEJAN EN LA IGLESIA
En un fuerte discurso por el aniversario de la Independencia, el presidente Néstor Kirchner recordó ayer el pago anticipado de la deuda con el FMI para afirmar que “le dijimos chau al Fondo Monetario Internacional, por eso este 9 de Julio somos bastante más independientes”. Con un tono inusual para un acto patrio, Kirchner habló ante unos 20.000 tucumanos convocados a la Plaza Independencia, en el corazón de la ciudad, y aprovechó su mensaje a 190 años de la Declaración de 1816 para hacer una encendida defensa de su gestión, que incluyó renovadas críticas a algunos medios de comunicación.
Como ya se había informado, el Presidente no participó del tradición Tedéum en Tucumán, lo que le valió un cuestionamiento de parte de la Iglesia local. En cambio, no hubo comentarios de parte de referentes religiosos nacionales. El presidente del Episcopado, Jorge Bergoglio, se encuentra en España.
En su discurso, Kirchner afirmó que “hay algunos que están molestos” con su Gobierno. Sin dar precisiones mencionó a “aquellos que se apropiaban de la riqueza argentina”. Clara fue su alusión, en cambio, a “aquellos a los que se les terminó la impunidad, que cometieron crímenes aterradores en la dictadura y deberán pasar por la Justicia porque en el país ahora se respetan los derechos humanos”.
Además, Kirchner dio un fuerte respaldo al gobernador José Alperovich, frente a las críticas que recibió de algunos medios por la reforma constitucional que impuso para poder ser reelecto. “Algunos medios están más preocupados por cuidar sus intereses que por recordar este día tan importante para la Patria”, dijo Kirchner muy molesto. Y avanzó sin dar nombres: “Ese diario que critica a Alperovich pero defiende a Martínez de Hoz, que inició el proyecto de hambre y desapariciones en la Argentina”, agregó e instó a la dirigencia política a “no tener miedo” de eventuales críticas de esos medios.
Kirchner llegó aquí una hora más tarde de lo previsto, acompañado por la mayoría de sus ministros y una numerosa comitiva. La visita fue breve y empezó con un acto en la Casa Histórica de la Independencia, cerca del mediodía. El homenaje a los próceres de 1816 duró diez minutos, y la prensa tuvo el ingreso vedado.
Enseguida, Kirchner y su comitiva se trasladaron tres cuadras hasta el escenario emplazado delante de la Casa de Gobierno provincial, un edificio art nouveau casi centenario, que lució muy engalanado de banderas celestes y blancas. El gobierno de Alperovich estuvo muy atento a la seguridad, pero esa presión dificultó el trabajo de la prensa y tanto los organizadores como el jefe de la Policía provincial evidenciaron escasa voluntad para facilitar la tarea de los medios. En su horizonte sólo pareció estar la premisa de evitar que se repitiera el papelón de 2004, cuando una pelea protagonizada por piqueteros oficialistas y opositores hizo que Kirchner no pudiera pronunciar su discurso.
Antes que el Presidente habló el gobernador tucumano. Recordó que hubo 22 chicos muertos por desnutrición tras la crisis de 2001 y agradeció que, con Kirchner, la provincia pasó “de la vergüenza a la esperanza”. Aseguró que la mortalidad infantil cayó del 25 al 16 por mil y si bien descendió la pobreza, admitió que llega al 42%.
A su turno, Kirchner destacó logros de su gestión en rebajar los índices de pobreza, indigencia y desocupación, pero reconoció: “Hemos subido escalones, pero claro que estamos en el infierno. Espero que cuando termine mi mandato, en diciembre de 2007, poder decirles a mis hermanos que estamos en las puertas del purgatorio”.
No hizo referencia, en cambio, a la distribución del ingreso. La semana pasada se conocieron datos oficiales, según los cuales los más ricos ganan 36 veces más que los más pobres. La brecha se achicó 3 puntos respecto de principios de 2005, pero aún no alcanza el nivel de 32 a 1 de 1997.
Kirchner remarcó que se están “haciendo miles de viviendas y rutas”. Según el Gobierno, en Tucumán se terminaron obras por $ 125 millones, y la inversión total comprometida asciende a más de 1.700 millones.
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