ACUERDO EN IRAK PARA MODIFICAR EL PROYECTO DE CONSTITUCIÓN
En medio de la creciente ola de violencia que vive Irak en los últimos días, el presidente Jalal Talabani calificó de “históricos” los acuerdos alcanzados por los negociadores acerca de un proyecto de Constitución y llamó a los iraquíes a aprobar su texto en el referéndum del próximo sábado.
“Tengo buenas noticias para el pueblo iraquí en este día histórico. Se llegó a un acuerdo acerca de las enmiendas del proyecto de Constitución”, dijo Talabani y añadió: “Ahora que respondimos a sus demandas y sugerencias, los árabes sunnitas ya no tienen excusas para boicotear el voto”.
Se trata de ocho cambios en el texto, señaló sin dar más detalles el jefe del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak y líder del bloque shiíta en el Parlamento de 275 miembros, Abdul Aziz al Hakim.
Los puntos abordados están relacionados con “la unidad de Irak, la lengua árabe y cómo abordar el proceso por el cual los miembros del partido Baaz de Saddam Hussein son excluidos de posiciones de poder”.
Hasta ahora, el proyecto de Constitución, que prevé una amplia autonomía para las diversas regiones y provincias de Irak, había sido rechazado por la comunidad sunnita, que representa alrededor del 20 por ciento de la población del país, ya que considera que un estado central débil no garantiza sus intereses.
Los cambios acordados el martes por la noche por shiítas, kurdos y algunos sunnitas contemplan mecanismos, según los cuales la Constitución aún puede ser modificada por el Parlamento, que será elegido el 15 de diciembre próximo.
Aún después de los cambios de última hora, el texto constitucional presentado continúa causando controversia entre los sunnitas. Un portavoz del Partido Islámico Iraquí señaló que esa agrupación aprobará el borrador de la Constitución y que instará a los seguidores del partido a votar “sí” en la consulta popular.
Por el contrario, Saleh al Mutlak, del Consejo Nacional para el Diálogo, afirmó ayer en Bagdad: “Estos cambios no responden a nuestras exigencias. No son suficientes para cambiar nuestra postura de desaprobación”.
El acuerdo permitirá una mayor participación en el referéndum sobre la Carta Magna el próximo sábado, opinó ayer el gobierno de Estados Unidos, al expresar su satisfacción.
En unas breves declaraciones, el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, indicó que se trata de “un paso positivo”, que permitirá que Irak “avance en el camino hacia una democracia sólida y duradera”.
El presidente George Bush se juega mucho en el referéndum de pasado mañana, ante la creciente oposición de la opinión pública de su país a la guerra en Irak. Un rechazo del proyecto de Constitución, generaría, con toda probabilidad, un aumento de la violencia y supondría un duro golpe al proceso político que Washington se esfuerza en demostrar que avanza.
En tanto, los rebeldes continuaron sus ataques mortíferos destinados a perturbar la votación del sábado. Un atacante suicida detonó una bomba en medio de una multitud que esperaba frente a un centro de reclutamiento del ejército en Tal Afar, y dejó 30 muertos y 35 heridos.
En Bagdad, un ministro del gobierno escapó a un aparente atentado cuando un convoy que iba a recogerlo en su oficina fue alcanzado por un coche bomba que hirió a cinco de sus guardaespaldas y a otros cinco iraquíes, dijo la Policía.
Esta nueva jornada de violencia elevó a 425 el número de muertos en los últimos 17 días, según informes policiales.
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