ACUÑA, IGUAL QUE ANTES
Como en los viejos tiempos, en los que la ruta era el controvertido escenario que contenía la pasión del Turismo Carretera, aquellos protagonistas que pegaban los coches contra las chicanas volvieron a recordar esos violentos saltos en el tradicional circuito balcarceño.
Suena contradictorio, pero en un trazado renovado, la chicana previa a la recta principal revivió aquel espíritu que parecía olvidado en la categoría más popular del país.
Una de aquellas figuras era Fabián Acuña, el mismo que ayer se impuso con oportunismo y astucia sobre el asfalto del autódromo Juan Manuel Fangio. El piloto de Tandil fue, en definitiva, quien comandó la superioridad de los Ford ante una multitud. Más de 35.000 personas disfrutaron de un espectáculo fabuloso, en el que los sobrepasos y diferentes situaciones mantuvieron al público expectante.
Acuña no estuvo solo en el podio. A su lado se paró Walter Hernández, campeón en 1993 y veloz como pocos en esos circuitos semipermanentes, cortados por las chicanas, a los que él mismo les dio la espalda con una alta consecuencia dentro de la categoría. Con el Falcon que su propio equipo preparó íntegramente, el representante de la vecina localidad de Nicanor Otamendi apeló a su oficio para llevar adelante un coche que no contaba con la máxima potencia.
Así como el Turismo Carretera se nutre de controversias, como en su época las reprochables carreras sobre la ruta, ayer continuó la polémica sobre el reglamento técnico, que para algunos es muy favorable para los Ford. Sin embargo, Christian Ledesma aprovechó el Chevrolet del team de Cristian Avila y apuró sobre el final el ritmo de los Falcon, logrando un meritorio tercer puesto.
El gran candidato del fin de semana era el entrerriano Omar Martínez. Con un Ford alistado por el joven ingeniero Maximiliano Juárez, que hasta ahora demostró una capacidad técnica sorprendente, el Gurí era “la fija” para todos. Rivales e integrantes de su propio equipo. Pero por un error inadmisible en la largada de la serie (superó por 24 km/h el límite de velocidad de 60 km/h) fue excluido de la batería, corrió el repechaje y largó entre los últimos en la final.
Allí se desplegó todo el potencial del auto amarillo, ya que tras partir en el puesto 44°, no se cansó de superar vehículos y llegó duodécimo.
Martínez estaba para adueñarse de la punta del torneo y se fue de Balcarce con el tercer lugar en el certamen, detrás de Ortelli (ayer 13°) y de Rafael Verna, que fue cuarto con su Ford.
Juan María Traverso demostró oficio al llevar al sexto lugar su Torino, que parece encontrar el rumbo en su desarrollo. El otro encargado de brindar espectáculo en el pintoresco circuito fue el campeón, Ernesto Bessone, con la vieja Dodge, que largó 43° y llegó en el décimo lugar. En la serie, el monarca de la categoría rompió el motor y por eso corrió igual suerte que el Gurí, con quien compartió el repechaje.
La carrera contó con dos ingresos del auto de seguridad. Otros protagonistas quedaron al margen en los primeros metros, como Diego Aventín y Juan Manuel Silva, ambos con Ford, que se quedaron afuera juntos tras un toque de Ariel Pacho (que recibió la bandera negra) hacia Aventín.
Fabián Acuña ganó como en los viejos tiempos, cuando las chicanas eran gran parte del Turismo Carretera. El tandilense era el último ganador aquí (el 22 de septiembre de 2002) y nuevamente se dio el gusto de festejar cerca de su gente.
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