ACUSAN A 4 JÓVENES CORRENTINOS POR EL ASESINATO DE ARIEL MALVINO
El exhorto que solicita a la Justicia argentina colaboración en la investigación del crimen de Ariel Malvino llegó ayer a Cancillería con novedades que nadie esperaba: en el documento oficial, que mañana a primera hora será girado en forma urgente al Tribunal Superior de Justicia de Corrientes, están deslindadas las responsabilidades que les caben a cada uno de los siete correntinos que la Policía de Garopaba consideró sospechosos desde un primer momento. Sólo cuatro de ellos, Lautaro y Eduardo Braun Billinghurst, Horacio Pozzo y Andrés Gallino, serán indagados en condición de acusados. A los otros tres, en cambio, se les tomará declaración en calidad de testigos.
Según consta en el exhorto, la tipificación que la Policía de Garopaba (a cargo de la instrucción) decidió para los delitos cometidos por los cuatro acusados son tres: homicidio calificado, tentativa combinada con homicidio calificado y agresión corporal seguida de muerte. El documento no aclara cuál delito le cabe a cada uno. “Es algo que deberá resolver el juez a partir de la prueba recogida”, explicaron a Clarín fuentes de la investigación.
La Justicia brasileña distingue a los cuatro imputados y solicita que los otros tres correntinos (Gonzalo Marasco, Germán Braillard Poccard y Francisco Méndez) sean citados solamente en calidad de testigos: no están ubicados en la escena del crimen. Es más, según pudo saber Clarín, la jueza brasileña que firma el exhorto le pide a su par argentino que le pregunte a Braillard Poccard por los domicilios de Marasco y el de Méndez, datos que todavía desconoce.
Fuentes de Cancillería confirmaron que el exhorto original había llegado y que sólo se tomaban unas horas de la tarde para chequear con Brasil que la traducción fuera correcta. “A primera hora de mañana (por hoy) enviaremos la causa original y la traducción al Tribunal Superior del Corrientes, para que ellos lo deriven al juez federal que resulte competente”, comentaron.
Fue en ese punto, precisamente, donde fuentes del caso plantearon una preocupación. “Cancillería suele proceder de esa manera: envía el pedido a la Justicia correntina para que ésta lo derive. Es lo habitual. Esperamos que el Tribunal de Corrientes no interprete que esto habilita a la Justicia local y lo envíe urgentemente a la Justicia Federal, que es la que debe intervenir, porque es un hecho ocurrido en otro país y están involucradas las administraciones de justicia de dos países diferentes”, subrayaron.
La noticia más impactante es que los investigadores vuelven a ubicar a Lautaro Braun entre los responsables. Las últimas informaciones del caso habían insistido sobre la presunta culpabilidad de sólo tres de los correntinos: Gallino, según consta en la causa, habría sido quien inició la agresión; Horacio Pozzo, quien le pegó la piña que desencadenó su muerte, y Eduardo Braun, quien le tiró la piedra cuando estaba inconsciente en el piso.
Clarín pudo averiguar que los investigadores creen que Lautaro Braun —el dueño del auto en el que se escapó parte del grupo tras la pelea— habría tenido un rol más activo en la pelea cuando se acercó a defender a su hermano. De hecho, habría sido reconocido por uno de los testigos brasileños.
Los interrogatorios para cada uno de los acusados son diferentes. “Todo el documento ha sido completado y emprolijado. Y algunas cosas cambiaron respecto al exhorto anterior”, confiaron fuentes de Cancillería. Fue ese primer desembarco fallido —el 21 de febrero— del documento oficial el que empantanó la investigación del crimen de Ariel. Todo indicaría que ahora el tema avanzará con rapidez.
El abogado de la familia Malvino, Juan Carlos García Dietze, celebró la noticia pero destacó que “no hay que perder el foco de lo que realmente importa, que es la acumulación de pruebas, y que por suerte no cesa. ¿Lo que sigue de ahora en más? Una vez recogidas las indagatorias, el delegado de la Policía de Garopaba debe cerrar su investigación. Forma parte de la rutina. Luego debe enviarle los resultados al fiscal”, explicó. Para el abogado, también es central que empiece a quedar más claro quiénes fueron los verdaderos responsables.
Las fuentes consultadas coincidieron en que el paso siguiente más probable es el pedido de detención. “La captura puede ser solicitada por el jefe policial al elevar su instrucción o puede pedirla el fiscal cuando avance con el proceso judicial”, apuntaron. Lo que no cabe duda es que esa es la decisión que se viene.
Este contenido no está abierto a comentarios

