ACUSAN A ESTADOS UNIDOS DE NUEVAS MATANZAS DE CIVILES EN IRAK
La cadena estatal de noticias británica BBC emitió hoy un video que muestra a varios civiles iraquíes muertos, entre ellos niños, y dijo que la cinta al parecer contradice la versión del ejército estadounidense sobre un operativo realizado en marzo pasado en la localidad de Ishaqi, al norte de Bagdad.
En aquella ocasión, el ejército norteamericano dijo que un militante, dos mujeres y un niño murieron aplastados cuando su casa se derrumbó por un fuerte tiroteo entre rebeldes y soldados que comenzó luego de que las tropas recibieran informaciones de que un miembro de Al Qaeda estaba de visita en la vivienda.
Pero las nuevas imágenes, que la BBC dijo haber obtenido de un grupo insurgente, parecen confirmar informes de la policía iraquí según los cuales los soldados rodearon la casa y mataron a once personas, incluidos cuatro mujeres y cinco niños. La vivienda fue destruida luego por la artillería y aviones estadounidenses.
En el video se ven varios cadáveres, entre ellos los de tres niños con heridas de bala, uno cubierto con sangre. La BBC dijo que la cinta muestra calaramente que las víctimas tenían heridas de bala, que el video fue comparado con otras imágenes tomadas en esa oportunidad y que todo apunta a que es genuino.
Riyadh Majid, quien se identificó como sobrino del dueño de la casa, dijo hoy que los soldados ataron y luego ajusticiaron a los civiles, entre los que había un bebé de seis meses. Citado por la cadena CNN, Majid agregó que aviones destruyeron después la vivienda para “ocultar la evidencia”.
La difusión del nuevo caso llega en uno de los momentos más delicados para las tropas estadounidenses en Irak y para Washington, debido a que coincide con una investigación militar sobre acusaciones de que un grupo de marines asesinó a 24 civiles en noviembre pasado en la localidad de Haditah, en el oeste de Irak.
El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki -quien ayer calificó de “crimen horrible” la investigada masacre de Haditah-, dijo hoy que su gobierno exigirá a Estados Unidos los expedientes de la pesquisa sobre la matanza, acontecida el 19 de noviembre de 2005.
“Espero que la investigación estadounidense sea justa, por respeto a todas las víctimas”, dijo el premier iraquí, quien respondió con un firme y cortante “sí” cuando se le preguntó si su gobierno exigirá a Estados Unidos ver los expedientes.
Parado junto a Maliki durante la inauguración de una planta eléctrica en Bagdad, el embajador estadounidense, Zalmay Jalilzad, confirmó que el ejército norteamericano también investiga la presunta matanza de Ishaqi, aunque dijo que la entrega al gobierno iraquí de los expedientes de Haditah “aún debe ser discutida”.
Al igual que en el caso de Ishaki, la versión inicial de los hechos en Haditah del ejército estadounidense se contradijo con los informes de medios periodísticos, en este caso la revista estadounidense Time y el diario Los Angeles Times, que difundieron testimonios de los sobrevivientes en marzo y mayo pasados.
Los marines estadounidenses involucrados afirmaron que los 24 civiles habían fallecido en un atentado que también mató a un marine, pero sobrevivientes dijeron que fueron ajusticiados por los militares en represalia por la muerte de su colega, e imágenes de televisión mostraron a los cadáveres con heridas de bala.
Voceros militares norteamericanos revelaron hoy que la matanza de Haditah no es el único caso bajo investigación de acusaciones de atrocidades cometidas por fuerzas estadounidenses en Irak.
“Sé que hay al menos otras tres o cuatro investigaciones”, dijo el general general norteamericano Thomas Caldwell, pero sin querer precisar cuáles eran esos otros casos.
En el que parece ser uno de ellos, es inminente la presentación de cargos militares contra siete marines y un marinero estadounidenses acusados de sacar de su casa y matar a un civil iraquí en abril pasado en la localidad de Hamandiya, oeste de Bagdad, dijo hoy un abogado de los dos de los marines.
Los ocho hombres están detenidos en la base Camp Pendleton, en el estado norteamericano de California, acusados también de plantar un rifle AK-47 y una pala cerca del cadáver del hombre para hacerlo pasar por un insurgente que enterrarba una bomba, informaron Los Angeles Times y la cadena estadounidense NBC News.
Por su parte, el diario The Washington Post dijo hoy que los investigadores militares estadounidenses exhumarán algunos de los cuerpos de Haditah, para determinar el calibre de las balas, la distancia a la que se hicieron los disparos y el ángulo de tiro.
Acorralada por un escándalo cada vez mayor, la administración del presidente George W. Bush enfrentó las cámaras esta semana y rompió su silencio sobre la matanza de Haditah.
El propio Bush prometió anteayer una investigación justa y un “castigo” para los eventuales responsables, y la secretaria de Estado Condoleezza Rice dijo ayer que “esta es la forma en la que las democracias reaccionan ante circunstancias de este tipo”.
El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, arquitecto de la guerra en Irak, agregó hoy su voz al debate desde Singapur, donde dijo que confía en que la investigación esclarezca el caso y defendió el entrenamiento y la conducta de las tropas de su país.
“Sabemos que el 99,9 por ciento de nuestras fuerzass se conducen de manera ejemplar. También sabemos que en los conflictos cosas que no deberían pasar, pasan”, señaló Rumsfeld.
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