ACUSAN POR CORRUPCIÓN AL TITULAR DEL ENTE PORTUARIO DE LA CIUDAD DE DIAMANTE
A las acusaciones realizadas por el albañil Juan Andrés Franco sobre supuestos hechos de corrupción y persecución en contra del presidente del Ente Portuario Diamante, Juan Carlos Favotti, se agregó el viernes una denuncia por acoso sexual radicada en la Departamental de Policía de esa localidad y en la que tomó intervención la Fiscalía del Juzgado de Instrucción de esa ciudad. La denunciante es Cristina Franco, de 25 años, hija del albañil Franco, quien desempeñaba tareas de limpieza en el organismo portuario y que fuera despedida.
Juan Franco había realizado el 21 de marzo una denuncia ante la Oficina de Corrupción y Ética Pública en la cual acusó a Favotti de disponer y trasladar materiales de construcción de obras realizadas en el Puerto para ser empleadas en una casa quinta particular, propiedad del funcionario, en la camioneta del ente. El hecho habría ocurrido en agosto de 2004 y los materiales sustraídos, según la denuncia, fueron cemento, plasticor, canto rodado, arena, chapas, pileta de lavar y un juego de baño completo. “Lo que necesitábamos los fines de semana para seguir la obra en la casa quinta, íbamos y lo buscábamos ahí en el ente”, relató.
Asimismo denunció irregularidades en las licitaciones, ya que al presentar el denunciante presupuesto para las obras, aparecieron ofertas de empresas inexistentes para producir una rebaja de precios. Entre otras cosas Franco denunció que llegaban los cheques a nombre de un tal Moreira, pero a él le pagaban al contado, lo que le pareció sospechoso. Actualmente el albañil dice estar pagando las consecuencias por hacer pública su versión.
“Los denuncié en enero y al mes siguiente dejó sin trabajo a mi hijo Osvaldo Andrés Franco”, dijo. El hombre, de 30 años, padre de dos hijos, era contratado en el ente y realizaba trabajos de mantenimiento y limpieza. Aportó que “también echó a mi hija Cristina Elizabet, de 25 años, que hacía limpieza en las oficinas y viajaba con Favotti cuando la precisaba, cuando tenía viajes de noche a Buenos Aires o Rosario”.
Según dijo, en el último viaje que hicieron su hija y Favotti a Buenos Aires, el funcionario intentó propasarse y la amenazó para que no se lo dijera a nadie. Pero la joven radicó una denuncia en la Jefatura Departamental Diamante y en la Fiscalía del Juzgado de Instrucción. Según su propio relato, Franco empezó luego a trabajar en la Municipalidad, hasta que “un día me llamó el secretario de Hacienda, Héctor Zapata, y me dijo que me iban a tener que pagarme a nombre de mi hija porque si se enteraba Favotti iban a tener problemas”.
Aseguró que más tarde todos los Franco quedaron sin trabajo fijo y que por estos días la economía de la familia es crítica y la salud de la esposa de Juan Franco -quien dice tener problemas en los riñones y que debe dializarse periódicamente- es cada vez peor. “Mi hijo tiene dos criaturas, ya nos encadenamos dos veces en la Casa de Gobierno para poder explicarle nuestra situación a las autoridades, pero siempre nos atienden secretarios de los funcionarios que nos dan un subsidio para tapar todo”, expresó.
Asimismo agregó: “En los medios de Diamante no puedo hablar porque soy un albañil pobre, pero a él, que es funcionario y tiene plata, lo dejan hablar para que me ensucie y me acuse de ladrón cuando la cosa es al revés. Nosotros nos estamos defendiendo solos, pero él tiene una flota de abogados”, se lamentó.
FAVOTTI SE DEFIENDE
En un comunicado de prensa, Favotti indicó, respecto del sumario iniciado por la Dirección de Sumarios dependiente de la Fiscalía de Estado de la Provincia, que este procedimiento “habría llegado a su fin”, y que en “el dictamen se sugeriría que se archiven las actuaciones y que, en caso de compartirse lo dictaminado, se eleven las mismas por la vía correspondiente al organismo de origen para su aprobación”.
Asimismo expresa que si bien “estaría probado que su presidente habría sido agredido y amenazado”, no se puede expedir con relación a tales agresiones y presuntas amenazas verbales, teniendo en cuenta que el albañil no desempeña tareas o funciones en relación de dependencia del Estado provincial.
Respecto del uso de los materiales del ente, el fallo al que alude Favotti “afirmaría que no se han podido corroborar las violaciones denunciadas, ni se reunieron pruebas suficientes y necesarias para sustentar una acusación válida de tipo administrativo disciplinaria”, contra personal del ente y su presidente, quien además “acreditó la adquisición de materiales de construcción para sus obras particulares”.
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