ADIÓS A LOS VIEJOS BUSES DE DOS PISOS
Los londinenses se despiden, con tristeza, de los clásicos autobuses rojos de dos pisos, símbolo de la capital británica. A partir de hoy, viernes, ya no volverán a transitar en las calles de esta ciudad, que han recorrido desde 1954.
Los legendarios “Routemasters”—como son conocidos estos buses adorados por los turistas, que se llevan su imagen impresa en camisetas, boinas y postales—, serán reemplazados por una nueva flotilla de buses modernos, también rojos y de dos pisos, pero bastante más altos, y grandes.
La gran ventaja de los Routemasters, que explica su inmensa popularidad, y el vacío casi emocional que dejarán, es que los pasajeros podían subir y bajar por una pequeña puerta trasera, cada vez que el bus se detenía o estaba en medio de embotellamientos.
En cambio, las puertas de la nueva flotilla de buses permanecen cerradas durante el trayecto y los pasajeros pueden subir o bajar sólo en las paradas de ómnibus establecidas.
La despedida será la ocasión de dos días de conmemoraciones, que ya empezaron ayer con una docena de viejos Routemasters recorriendo las calles por última vez. El dinero recaudado de los pasajes será donado a una organización de caridad.
Hoy, miles de londinenses presenciarán el último recorrido del viejo Routemaster que partirá del centro de Londres a las 12 en punto. Con sólo 77 pasajeros a bordo, pasará por Picadilly Circus y la plaza de Trafalgar, cruzará el puente de Westminster y llegará al garaje de Brixton, en el sur de la capital.
La razón dada por el alcalde de Londres, Ken Livingstone, para retirar los populares buses de las calles de la ciudad es que personas en sillas de rueda no pueden subir, en violación a las reglamentaciones de la Unión Europea.
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