ADOLESCENTE BRUTALMENTE ABUSADA
Dos inquietantes avisos, uno falso y otro lamentablemente verdadero, movilizaron anoche a la policía santafesina. Los dos episodios que cercana la medianoche se dieron en forma simultánea involucraron a dos jovencitas, ambas menores, de 13 y 14 años de edad. Se creía que una de ellas había sido secuestrada y no era así, pero de la otra se sabe que ciertamente fue blanco de un ataque brutal.
Anoche una primera luz de alerta roja se encendió en la zona norte de la planta urbana cuando una adolescente se presentó en la Subcomisaría 11a. del barrio Nueva Pompeya para denunciar que su hermanita de 13 años de edad había sido llevada por la fuerza por cuatro hombres que se conducían en una camioneta.
El presunto secuestro hizo que un número inusual de patrulleros se volcara alrededor del punto señalado como lugar del hecho, es decir, la esquina que forman Facundo Zuviría y 12 de Infantería.
Los móviles de la URI se internaron por las calles de los barrios Pompeya, San José y Trasporte en procura de localizar a la menor. Así, un poco más tarde los investigadores podrían escuchar a dos amigas de la desaparecida, quienes dieron a entender que los hechos habían sido distintos a como fueron referidos en sede policial.
Según lo denunciado la menor había sido llevada por la fuerza y contra su voluntad por cuatro desconocidos que portaban armas de fuego, pero de acuerdo a lo averiguado después eso no había sido así. En realidad la jovencita había discutido con su hermana antes de alejarse voluntariamente con el joven conductor de un automóvil, cuyas características no coincidían con las aportadas.
La posterior reaparición de la adolescente que durante algunas horas había sido objeto de intensa búsqueda dio razón a las amigas y todo volvió a la normalidad en el barrio Don Bosco, donde la buscada reside junto a sus padres y hermanos.
En otra punta
Pero, mientras el grueso de la fuerza policial concentraba su trabajo en el norte de la ciudad, en el sur, otra situación realmente grave estaba en pleno desarrollo y en este caso la víctima sería una menor de 14 años de edad.
Alrededor de las 23.30 una llamada telefónica alertó a los hombres de la Seccional 1a. Presuntamente una mujer joven pedía auxilio en el parque del Sur. Los agentes de esa dependencia, con apoyo de Comando Radioeléctrico, se dirigieron al lugar y comprobaron que eso era cierto.
Allí, en medio de las sombras encontraron a una adolescente en estado deplorable. La menor de 14 años, quien gritaba que había sido violada, apareció ante ellos por completo desnuda y ensangrentada.
Al tiempo que la infortunada menor era socorrida y llevada en dirección a un centro asistencial de nuestro medio los uniformados reunirían los datos necesarios para ir tras el autor del hecho.
Apenas minutos más tarde los policías que ingresaron al parque dieron con un hombre de unos 41 años, cuyas características fisonómicas guardaban gran parecido con la descripción que la víctima hacia de su victimario.
En Plaza del Soldado
El detenido, de unos 41 años de edad, sería quien alrededor de las 22 abordó a la víctima en la Plaza del Soldado y tras mantener con ella un breve dialogo la golpeó, la tomó por los cabellos y, bajo amenazas de muerte, la cargó en la misma motocicleta que aparecería un poco más tarde junto al lago del parque.
Con motivo de este grave suceso la División Judicial de la URI, sección Delitos Contra la Integridad Sexual, estaría instruyendo actuaciones sumarias bajo carátula: “Abuso sexual con acceso carnal”.
El referido suceso recuerda el ataque brutal que derivó en la muerte de la joven María Florencia Morello. Pero aquel crimen todavía impune, aquella agresión también consumada en la zona céntrica el domingo 1ro. de octubre, no incluyó un abuso sexual como el perpetrado anoche cerca del Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
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