ADRIANA CANTERO: “UNA LEY NO RESUELVE POR SÍ SOLA LOS PROBLEMAS EDUCATIVOS”
La ministra de Educación de la provincia, Adriana Cantero, no duda a la hora de expresar su opinión sobre las expectativas generadas en torno al debate que puso en marcha el gobierno nacional para elaborar una nueva ley nacional de educación. “La ley va a marcar un rumbo importante, pero por sí sola no va a resolver los problemas educativos, todas las cuestiones acuciantes que padece la educación”, se encargó de advertir, sin medias tintas.
La funcionaria sostiene que será más bien en el “compromiso cotidiano” de los actores del sistema de enseñanza que se resolverá “uno de los desafíos más importantes que tiene que enfrentar la educación argentina hoy: la inclusión”.
“Lograr una escuela inclusiva, con oportunidades de verdad para todos, no sólo en el discurso, requerirá de un esfuerzo sostenido de muchos años, porque hay que revertir un supuesto pedagógico que subyace en las prácticas docentes desde hace un siglo y que dice que no todos pueden aprender”.
La titular del MEC apuesta a consolidar en las escuelas una pedagogía de la inclusión, que sostiene contundentemente que todos pueden aprender, aunque no de la misma manera, en los mismos tiempos y con las mismas estrategias. Esa premisa marca, como una brújula, las políticas que diseña como timonera de la cartera educativa, puesto en el que la rosarina lleva ya nueve meses.
“Hay que pensar cómo articular las propuestas de enseñanza para que todos puedan aprender. Y eso no lo va a dar una ley en un enunciado general, si no que es una construcción que nos tiene que comprometer a todos, en la tarea de todos los días”, dice.
-Quizá una ley no pueda avanzar en ese aspecto, pero sí lo pueden hacer las políticas educativas. Y el hecho es que éstas se terminan indefectiblemente cada cuatro años…
-Por eso también otro de los grandes desafíos que enfrentarnos, si vamos a tener una nueva ley nacional y si las provincias van a construir sus propias leyes provinciales, es -de una vez por todas- definir que la educación sea una política de Estado, salirnos del discurso de desearlo para hacerlo posible. Es decir, lograr la concertación necesaria para que la educación no esté sujeta a los vaivenes de distintos movimiento o grupos, sino que esté garantizada. Sin política de Estado en la educación, vamos a cambiar muchas leyes pero no va a suceder lo que todos esperamos que suceda.
Ley Federal
-En medio del debate por la nueva normativa no podemos soslayar la actual Ley Federal. Hay quienes opinan que su mayor inconveniente fue de aplicación ¿Ud. concuerda?
-Pienso que el problema más grave que tuvo la Ley Federal fue de aplicación. Básicamente fue una ley desfinanciada, sin fondos para poder hacer aquellas cuestiones que se planteaban. Creo que en la implementación hay cosas para revisar, para ver cómo mejoramos la propuesta. Y seguramente hay cuestiones para superar de lo que estaba planteado en el texto de la ley. Porque la Ley Federal es un texto general, una ley marco, y tampoco tiene tantas especificaciones concretas sobre lo que hay que hacer. Entonces, me parece que el peso estuvo en las dificultades de su implementación.
-¿Opina como la Iglesia que salió abiertamente a defender la Ley Federal y pidió no demonizarla?
-Sí. Opino que no hay que demonizar la ley, porque por sí sola no es la causante de todo lo que sucede en el devenir de la implementación de la educación. Estamos frente a una transformación de la legislación y me parece que es una buena apuesta, particularmente, el sentido participativo de la consulta. No podríamos tener una ley que se pretenda exitosa sin la participación de los docentes. La Ley Federal, por su parte, tiene algunas cuestiones que seguramente han permitido llegar hasta este proceso actual. No venimos saltando desde fines del siglo pasado a esta nueva norma. Ha habido toda una historia, y soy de los que creen que nada se genera desde la nada. Por ejemplo, hay que reconocer que la tasa de escolarización ha mejorado sensiblemente desde la Ley Federal. En todo caso, tenemos que avanzar sobre eso para hacerlo mejor. Demonizarla sería distraer el análisis profundo de las cosas. La Ley Federal tiene cuestiones que hay que cambiar, pero otras en las que no vamos a volver atrás.
-¿Por ejemplo, la división de la enseñanza por ciclos es algo que no va a cambiar con la nueva normativa?
-No sé cuál va a ser la propuesta de la nueva estructura. Suponemos que una nueva ley va a plantear otra estructura, y me parece que ahí va a haber una discusión importante respecto de cómo diseñarla. Particularmente, pienso que los problemas grandes de la educación no se resuelven solamente con definir una nueva estructura. Sino que debemos poner en foco las problemáticas de la gestión cotidiana de las escuelas, que va a requerir un esfuerzo más allá de la propia ley nacional, un compromiso de seguir trabajando para mejorar las metas de educación para todos los chicos, los adolescentes y los adultos.
-¿Hay alguna posibilidad de volver al viejo sistema de primaria y secundaria?. ¿Qué dice el Consejo Federal al respecto?
-Una nueva ley de educación siempre piensa en prospectiva, con una visión de futuro. Por lo tanto, no creo que haya una vuelta atrás en el proceso educativo. No podríamos estar pensando una escuela similar a la del siglo pasado para enfrentar las problemáticas del siglo XXI. No me parece que la idea sea volver atrás. En todo caso, si se reconsidera una estructura similar a la que se tuvo antes de la Ley Federal, va a tener consideraciones muy particulares en cuanto a la organización escolar, los contenidos, los perfiles docentes, que seguramente tendrán más que ver con el siglo que iniciamos que con el que pasó.
Salas de 4 para todo el mundo
-De todos los planteos que propone el documento base de debate, como la obligatoriedad del Polimodal, la universalización de las salas de 4 años, una escuela bilingüe ¿Cuáles serían los más difíciles de implementar?
-Tenemos que pensar que no es lo mismo “universalizar” la oferta que “obligar”. Creo que en los términos en que se viene planteando el tema estamos pensando más bien en una oferta universalizada, con una distribución del conocimiento en forma democrática. Siempre es una aspiración que los santafesinos puedan tener mayores niveles de escolarización, porque estamos viviendo en una sociedad compleja, donde la educación para la participación social es fundamental para armar un orden más justo. La provincia de Santa Fe estaría en condiciones de planear, en una transición de un plazo razonable de tiempo, la universalización del Polimodal. De hecho, hemos creado nuevos polimodales este año y estaríamos creando más el próximo en sectores que requieren imperiosamente esa oferta.
-¿Ud. habla entonces de universalización pero no obligación del Polimodal?
-Obligación no, porque todavía no sabemos cómo va a salir la ley nacional. En lo que sí me parece que podríamos crecer es en la universalización y hasta obligación de las salas de 4 años. Progresivamente, en los próximos dos o tres años podríamos estar asegurando las salas de 4 años para todos. En cambio, y ésta es una opinión personal, no me parece que se debería universalizar la oferta en el primer ciclo del nivel inicial, es decir, de 0 a 3 años. Esas salas debemos garantizarlas en los sectores que más las necesitan y donde son una alternativa válida para el crecimiento y cuidado de nuestros chicos en la primera infancia. Pero no necesariamente en aquellos chicos que todavía conservan una familia que puede hacerse cargo de su crianza, porque también tendríamos que discutir si es buena o no la institucionalización de los niños a edades tan tempranas.
-Vuelvo sobre la pregunta de si considera positiva o negativa la obligatoriedad del Polimodal de llegar a implementarse.
-Una ley nacional debe tener una perspectiva de futuro que a lo mejor hoy nos parece inalcanzable. De todas maneras, cuando el Estado decide la obligatoriedad de la educación está pensando en asistir a aquellos sectores donde los proyectos de vida de las familias y de los jóvenes no apelan a este tránsito educativo. Porque en los que sí apela no necesitan ninguna obligatoriedad para cursarlo. Creo que si resolvemos bien la obligatoriedad de los diez años de educación básica, llámese como se llame este proceso, podríamos apelar a una universalización del Polimodal sin pensar en su obligatoriedad.
Retener con aprendizajes
-Horacio Sanguinetti, en una entrevista, planteaba que el sistema ideal serían 6 años de primaria y 6 de secundaria, agregándole uno más a la educación media. ¿Qué opina?
-Hay distintas discusiones en distintos niveles. Igual, hay que redefinir qué consideramos cuando hablamos de educación secundaria y cuando hablamos de educación primaria. Porque, en realidad, a qué estamos haciendo mención: a un modelo de organización. Y pienso que tenemos que pensar en una organización escolar diferente de la secundaria y de la primaria, porque tenemos que tener -en cuenta las nuevas subjetividades de nuestros tiempos y los requerimientos claros de nuestros chicos de otros acompañamientos que ayuden a mejorar los niveles de retención escolar, de una retención con aprendizajes de calidad. Personalmente, pienso que la franja tan vulnerable que aparece en todas las estadísticas de la adolescencia temprana, requeriría de un acompañamiento de actores “a tiempo completo” en lugar de tanta gente que entra y sale de la escuela. El 8vo. año es un punto fundamental en el devenir del tránsito educativo, donde aparecen las mayores dificultades. Y esto se da tanto en los modelos de secundarización como en los modelos de EGB completa. Ahí hay, por ejemplo, una cuestión muy puntual que vamos a tener que analizar.
-Cuando Ud. habla de actores a tiempo completo en la escuela ¿a qué se refiere?
-Estaría deseando o pensando en gente que podría tener mayor permanencia en la escuela, un tiempo mayor de contacto con los chicos y un seguimiento más personalizado de los alumnos. Una tutoría de los aprendizajes más sostenida para que de verdad se pueda dar esto que nosotros decimos de mejorar la retención con aprendizajes. Esta discusión de que o retenemos o enseñamos, no es posible en el sistema educativo.
Debate y devolución
Adriana Cantero destacó el “altísimo nivel de participación docente” durante la jornada de debate realizada el pasado 5 de julio para discutir sobre la futura ley.
Según refirió, el Ministerio de Educación provincial recibió los informes de los supervisores con las tendencias más importantes, insumo que permitirá redactar el informe jurisdiccional que se elevará luego a Nación.
La ministra pretende que esas opiniones vertidas por el magisterio tengan una devolución. “Vamos a tener, en nuestras jornadas provinciales, distintas instancias de devolución de esa lectura que estamos haciendo del debate para que la gente también pueda apropiarse del proceso que se está haciendo a nivel de toda la provincia”, explicó.
La titular del MEC adelantó algunas tendencias surgidas del aporte docente. “Hay cuestiones que tienen un gran consenso, como por ejemplo la universalización de las salas de 4 años y del polimodal, y el mejoramiento permanente de las condiciones de trabajo docente. Hay una clara percepción de que, si vamos a transformar la ley que tenemos, tenemos que ir por más”.
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