ADVERTENCIA DE WASHINGTON SOBRE LA SITUACIÓN EN BOLIVIA
El Departamento de Estado norteamericano difundió un “anuncio público” en el que pidió a los ciudadanos estadounidenses que residan o viajen a Bolivia que “permanezcan atentos” frente a la situación marcada por las protestas contra la política energética del gobierno de La Paz.
La nota pide a los estadounidenses que consideren la posibilidad de cancelar sus planes de viaje a Bolivia. Aquellos que residen en el país andino “deben permanecer vigilantes, monitorear los medios locales y revisar su postura de seguridad regularmente”, afirmó.
“Aquellos que viajan en vehículos no deben intentar pasar a través de puestos de bloqueo, incluso si parecen no estar atendidos”, aconsejó la cancillería norteamericana en el comunicado, que lleva la fecha del miércoles y fue difundido hoy.
El anuncio tiene vigencia hasta el 30 de agosto próximo y recuerda a los estadounidenses que viajen o residen en Bolivia que “deben tener en cuenta que varios grupos” dentro del país “están llevando a cabo protestas, manifestaciones y bloqueos desde el 16 de mayo”.
La Paz continúa sitiado por las protestas
Bolivia continuaba hoy virtualmente paralizada y con el 60 por ciento de sus rutas bloqueadas, pese al acuerdo alcanzado anoche en el Congreso para tratar “en forma concertada” la realización de referendos autonómicos y la convocatoria a una Asamblea Constituyente que reclaman los movimientos sociales.
Esta mañana los presidentes de ambas cámaras parlamentarias, Ormando Vaca Díez (Senado) y Mario Cossío (Diputados), se reunieron con los presidentes de bloques buscando convocar a la dilatada sesión de la Asamblea Congresal que debe aprobar los dos temas acordados ayer.
Ante el complicado panorama político, la Iglesia católica se mostró hoy dispuesta a promover una mediación que ponga fin a la fuerte convulsión que pone en riesgo la unidad de Bolivia. “Estamos dispuestos a mediar, no sólo la Iglesia Católica, sino con el apoyo de nuestras hermanas iglesias para buscar el diálogo entre las partes en conflicto como el mejor espacio para una solución a la crisis profunda que vive Bolivia”, dijo el arzobispo de La Paz, Edmundo Abastoflor.
Tras las multitudinarias manifestaciones de ayer La Paz continúa paralizado por un paro de 48 horas decretado por los trabajadores del transporte, que afecta a micros de corta y larga distancia. También está interrumpida la actividad en educación y en los centros de salud. Los bancos sólo atendieron en horario reducido. Y la gran mayoría de los comercios permanece cerrado.
La ciudad de El Alto -vecina a La Paz y en donde se encuentra el aeropuerto internacional- está totalmente bloqueada, por lo que es imposible acceder a la ciudad capital. “No marcharemos a La Paz, sino que haremos un paro cívico en El Alto, con bloqueos aquí y tendremos un plenario de evaluación de la jornada”, había anticipado ayer el vicepresidente de Fejuve, Eliodoro Iquipaza.
También permanece bloqueado el camino a la planta de almacenamiento de Combustibles, por lo que La Paz está otra vez en riesgo de desabastecimiento de naftas.
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