ADVIERTE LONDRES SOBRE NUEVOS ATENTADOS
La policía británica identificó ayer a dos de los cuatro sospechosos de haber perpetrado los atentados frustrados del jueves último en Londres y arrestó a otras dos personas, mientras continuaba la frenética búsqueda de los terroristas, ante el temor de que vuelvan a atacar.
Fuentes de la policía, de hecho, advirtieron que se cree que los hombres siguen en Gran Bretaña y podrían tener más explosivos en su poder.
Por otro lado, Scotland Yard confirmó que un paquete sospechoso hallado el sábado en el parque Little Wormwood Scrubs contenía un artefacto explosivo similar al utilizado en los cuatro ataques del jueves, por lo que se cree que podría haber un quinto terrorista libre. El temor a nuevos ataques llevó ayer a las autoridades a desplegar 3000 policías armados, algunos vestidos de civil, en las calles de la capital británica.
La búsqueda de los responsables de los ataques, definida por Scotland Yard como la mayor cacería de su historia, se vio empañada el viernes pasado por la muerte de un electricista brasileño al que un equipo de policías de civil confundió con un atacante suicida.
Después de que el jefe de Scotland Yard, Ian Blair, reconoció que sus hombres están corriendo “una carrera contra el tiempo”, un vocero de la policía admitió ayer que los atacantes “podrían golpear otra vez”. “No hay ninguna razón para creer que han abandonado el país. Creemos que están escondidos”, señaló.
La policía dio a conocer los nombres de dos de los presuntos autores de los fallidos atentados -aunque no sus nacionalidades- y reveló detalles de su itinerario el día de los ataques. Uno de ellos es Muktar Said-Ibrahim, de 27 años, que intentó hacer estallar uno de los artefactos explosivos en el ómnibus número 26. El otro es Yasin Hassan Omar, de 24, que intentó hacer lo mismo en la estación de subterráneos de Warren Street. Los otros dos ataques fallidos se realizaron en las estaciones Shepherd´s Bush y Oval. Ninguno de los atentados causó heridos, porque las bombas no llegaron a estallar, y los cuatro atacantes lograron escapar.
Los atentados del jueves último se produjeron exactamente dos semanas después de que cuatro suicidas mataran a 52 personas -además de a sí mismos- al detonar las bombas que llevaban consigo en otros tres subterráneos y un ómnibus londinenses.
Los investigadores sospechan que ambos ataques podrían estar vinculados. Después de encontrar un folleto de un centro de rafting de Gales en la mochila de uno de los atacantes del jueves pasado, la policía investiga la posibilidad de que los ocho terroristas se hayan conocido en ese lugar. Dos de los suicidas de la primera serie de ataques aparecen en una fotografía tomada el 4 de junio mientras hacían rafting en un gomón junto con otras diez personas.
Otro elemento que vincula a ambos grupos de atacantes es que el explosivo utilizado en las dos series de atentados parece ser el mismo.
Sin embargo, mientras que los cuatro suicidas que murieron el 7 de este mes eran británicos -tres de ellos de origen paquistaní y el cuarto nacido en Jamaica-, la policía sospecha que los responsables de los atentados del jueves último pertenecerían a una célula del norte de Africa.
Peter Clarke, jefe del cuerpo antiterrorista británico, dio detalles de cómo se llevaron a cabo los ataques del jueves pasado. Según relató, las cinco bombas -incluida la hallada en el parque- fueron colocadas dentro de envases plásticos de comida y éstos en mochilas de color oscuro. Los envases, llamados Delta 6250, son de fabricación india y se venden en unos 100 negocios en toda Gran Bretaña. Clarke pidió a los dueños de estos comercios que informaran si habían vendido más de cinco de estos contenedores a alguna persona en los últimos meses.
Cómo fueron los ataques
El jueves pasado, tres de los sospechosos ingresaron en la estación de Stockwell -el mismo lugar donde fue muerto el brasileño Jean Charles de Menezes- justo antes de las 12.25. El primero de ellos -aún no identificado- intentó detonar su bomba en un subterráneo entre Stockwell y la estación Oval. Cuando falló, huyó y fue perseguido por algunos pasajeros, que no lograron alcanzarlo.
Otro de los sospechosos, Said-Ibrahim, tomó el subterráneo hasta la estación Bank, donde descendió para subirse al ómnibus 26 e intentó detonar la bomba en el segundo piso. También escapó después de fallar. El hombre identificado como Omar subió a la línea de subtes Victoria, donde también intentó detonar su bomba antes de llegar a Warren Street. El cuarto hombre, que se dirigía a Shepherd´s Bush, saltó del vagón por una ventana y huyó por las vías del túnel.
La policía detuvo ayer a dos personas en las cercanías de un departamento que había visitado Said-Ibrahim, con lo cual el número de detenidos desde el jueves asciende a cinco. Sus identidades no fueron reveladas, pero ninguno de ellos sería autor material de los ataques. Entre los cinco detenidos habría un somalí y un etíope.
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