ADVIERTEN POSIBLE BAJA EN EL PRECIO DE LA LECHE
“El primer tramo del año fue tranquilo; creo que de no mediar los tan ansiados reclamos que venimos haciendo para que se empiecen a poner en práctica ciertas cosas, estamos comenzando una nueva etapa de crisis”, esa es la opinión de Gustavo Colombero, de Fecet, en diálogo con un cronista de LA OPINION.
Parece un tanto pesimista su visión sobre la actual coyuntura de la realidad, pero argumenta su postulado: “todo indica que los precios se han estancado; la tendencia apunta más a un descenso, que si bien no va a ser muy pronunciada, hay ciertas empresas que están anticipando que va a haber bajas, cosa que antes no pasaba. Años atrás con mucho tiempo pedíamos que se nos avisaran los precios, pero ahora sí se nos está avisando con antelación que la tendencia es en baja, producto del mercado y de un montón de cuestiones que si bien escapan al productor en definitiva lo perjudican. Los valores que estamos manejando si bien no son los ideales son buenos”.
Por estos días, los precios giran entre 0,42 y 0,50 peso, aproximadamente.
-¿A cuánto bajaría?
-La tendencia indica que va a estar en la banda de los 0,40 y 0,42 peso, y ese precio al productor se le hace insostenible, incluso por la fuerte competencia que tiene por la onda verde: el valor de los arrendamientos por la competencia con la soja, que esto es terrible, y por otro lado venimos de un verano tranquilo; con respecto al año pasado la cantidad de reservas en cantidad y calidad no fue buena este año, con lo cual esto avizora un nivel de complicaciones.
-¿Para cuándo está previsto esta baja del precio?
-No te dicen hasta cuándo, algunas empresas ya están hablando con sus remitentes, diciendo que “están haciendo un esfuerzo grande para mantener los precios, pero la tendencia a bajar es mínima porque está sobrando leche y el mercado está complicado”. Es la historia de siempre y seguimos con las mismas complicaciones. Todavía no están esas benditas reglas de juego que venimos peleando desde hace mucho tiempo puestas sobre la mesa y en esto hay que hacer un mea culpa la producción, la industria y el Estado. Estamos sujetos a estos vaivenes porque la “primavera” para el productor duró muy poco, dos o tres meses, y se volvieron a caer los precios. Vemos un panorama bastante difícil e incierto, estamos parados frente al semáforo con luz amarilla; le diría al productor que sea precavido, si va a invertir en lechería que se asesore y se acerque a la mesa de productores, porque vamos a estar en vísperas de una crisis que ojalá no se produzca.
-Uno de los viejos reclamos de la producción es la discusión de la política de precios con las industrias, ¿se avanzó en algo?
-El precio es el detonante. No es lo que menos importa, pero es necesario buscar el mecanismo permanente de fijación de precios y otro de gestión o de control de ofertas. Al productor le preocupa saber cuánto va a cobrar y en qué plazos, pero eso es consecuencia de lo otro. Otros elementos que ya fueron negociados y acordados: liquidación única, laboratorios arbitrales, parámetros de calidad, que habrá que darle algún retoque pero ya tendría que estar en la práctica, como así también conocer la cantidad de tambos e industrias que hay en la Provincia; es una materia pendiente y eso es responsabilidad del Estado provincial.
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