ADVIERTEN SOBRE LOS RIESGOS DE ABRIR EL MERCADO DE HOJA DE COCA DESDE BOLIVIA
Se prevé que el presidente boliviano Evo Morales, le solicitará hoy al presidente Néstor Kirchner que legalice la importación de la hoja de coca, cuya prohibición en Argentina está contemplada en la Ley de Estupefacientes.
Sobre las consecuencias que deberá asumir la Argentina, para el caso de que se libere la venta de hojas de coca desde Bolivia, Clarín entrevistó en Salta, a Jorge René Silisque, de 59 años, comisario general especializado en narcotráfico, formado en los Estados Unidos, México y Colombia, a través de la Drug Enformacement Adminitration (DEA).
Silisque asegura que “la Argentina, corre el serio riesgo de que la pasta base de cocaína, y el clorhidrato de cocaína, se fabriquen en el país, amparado por grandes capitalistas que tomarían el negocio de la hoja”.
En la actualidad a los narcos bolivianos se les presenta la dificultad de conseguir los productos químicos para elaborar la pasta base de cocaína. “Bolivia carece de industrias químicas, por lo que los precursores químicos que lo narcos necesitan como éter, hipoclorito (lavandina) y acetona, son contrabandeados en la actualidad desde Chile, Argentina o Brasil. Y si legaliza la exportación, los narcos van a tener todos estos elementos en el norte argentino”, enfatiza.
Dentro de la Ley 23.737 de Estupefaciente, el coqueo no está considerado en Argentina como tenencia o consumo de estupefacientes. “Esta ley se contradice porque por un lado autoriza el coqueo, y por otro prohíbe el ingreso de la hoja de coca al país, como también su comercialización” explica Silisque.
En Salta, son pocos los kioscos de venta de cigarrillos y golosinas del centro y de la periferia de la ciudad, que no vendan hojas de coca. Y que no le extrañe al visitante, que por la calle alguien se les acerque y le ofrezca una bolsita de hojas de coca.
“En un informe confidencial que circula en organismos internacionales contra el tráfico de cocaína, se estima que un cuarto de la población del noroeste argentino, mastica (coquea) habitualmente hojas de coca.
En la Convención de Viena de 1961, de la que participó Argentina, quedó registrado que “el acto del coqueo está considerado como un acto de intoxicación, según su artículo 26”, dice Silisque, y agrega que “que un acullico (bolo de coca), está compuesto hasta con 15 hojas, suficiente para que se activen 50 miligramos de sustancia activa de cocaína”, que puede ser mayor.
“Los resultados de un antidoping son contundentes. Si la persona coquea o toma un té de coca, le va a aparecer la sustancia activa de la cocaína. Es como en la alcoholemia, que muestra el grado de alcohol en la sangre, pero no dice si la persona tomó whisky, cerveza, o vino. Lo mismo ocurre en el antidoping, no te dice si la persona fumó un pecoso, se inyectó cocaína, aspiró pasta base, coqueó o tomó un té de coca”, concluye Silisque.
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