ADVIERTEN UN POSIBLE ATENTADO CONTRA ARIEL SHARON
El ex Jefe de los servicios secretos israelíes, Avi Dichter, advierte de la posibilidad de que un suicida judío trate de asesinar al primer ministro israelí, Ariel Sharón, con el fin de frustrar cualquier iniciativa que conduzca a la paz.
“‘Suicida no es una amenaza limitada al contexto palestino. Puede haber también suicidas judíos y su primer objetivo será el Primer Ministro”, afirma Dichter en una entrevista que difunde hoy, viernes, el diario Yediot Aharonot.
Dichter, jefe del Shabak (servicios secretos) hasta hace sólo tres semanas, sostiene que “hay judíos extremistas que no tienen el más mínimo reparo en disparar contra otro judío”, y que no entiende porque a los israelíes les “es tan difícil comprender eso”.
“Si ya han matado a un primer Ministro (Isaac Rabin, en 1995), ¿por qué ahora no habrían de matar a un soldado, a un oficial del Ejército o a un policía?”, se pregunta en relación con las amenazas de la extrema derecha para torpedear la evacuación de Gaza.
Israel tiene programado retirarse de Gaza y de cuatro asentamientos en el norte de Cisjordania a partir del 14 de agosto, lo que ha desatado en el último año una fiera campaña de la derecha nacionalista para frustrar el llamado plan de desconexión.
Entre los principales objetivos de los ultranacionalistas judíos están el primer ministro, pero también el encargado del plan de evacuación, Jonathan Bassí, y altos mandos militares.
Sobre la retirada de Gaza, Dichter sostiene que la permanencia allí entre 1,2 millones de palestinos “tiene más peligros que posibilidades de futuro” y que “los asentamientos de Gush Katif no suponen ninguna contribución a la seguridad de Israel”, sino todo lo contrario.
Dichter fue jefe del Shabak a lo largo de la “Intifada de Al-Aksa” (2000-2005), y ha participado en incontables encuentros de seguridad con los líderes palestinos, incluido el fallecido Yaser Arafat, de quien dice se hacía el sordo cuando le convenía.
Aunque se expresa a favor de crear un Estado palestino, advierte a los dirigentes políticos israelíes que no pueden confiar la seguridad de Israel a la ANP, como sucedió durante el proceso de Oslo.
“Esta historia debe concluir en la creación de un Estado palestino desarmado y sin Ejército, y con ciertas limitaciones prácticas (a su soberanía)”, sostiene.
Sobre la política de ejecuciones extrajudiciales para con los dirigentes de grupos palestinos armados, que él adoptó como principal táctica en la lucha contra el terrorismo, explica que sin ella “no habría hoy una tregua”.
“No nos equivocamos con las ejecuciones selectivas, porque Hamás no habría ido nunca hacia un período de calma (en la Intifada) sin esa política, que les hizo ver de cerca la amenaza en la que vivían (si no ponían fin a los atentados suicidas)”, explica.
Dentro de esa política, Israel mató a los cuatro dirigentes más importantes de ese movimiento para hacerles constar el precio que tenían los atentados suicidas, que en la última década se cobraron más de medio millar de víctimas judías.
En ese sentido, Dichter subraya que los últimos años de conflicto han sido para los palestinos una “lección de doma” que les ha hecho comprender que el terrorismo no trae beneficios y mucho menos la redención política.
Por ello cree que “los apocalípticos escenarios de una reanudación del terrorismo (que exponen algunos mandos militares y políticos israelíes) no tienen asidero en los principios que guían a los servicios de inteligencia”.
Y concluye: “Hamás no tiene razón alguna para reanudar ahora sus atentados, por lo que yo no veo en el horizonte una nueva Intifada”.
Este contenido no está abierto a comentarios

