Aeroparque: Por segundo día, no salen los vuelos
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2016/06/Aeroparque-Paro.jpg)
La huelga de ATE se profundizó esta mañana en el aeropuerto metropolitano; Ezeiza, con normalidad.
El paro de los controladores aéreos que comenzó ayer afectaba esta mañana a todos los vuelos del Aeroparque Jorge Newbery. Desde las 6, están canceladas todas las partidas y arribos de aviones porque los controladores aéreos del turno mañana de este sábado adhieren al paro del sindicato ATE-ANAC.
“Todos los controladores y receptores adhirieron al paro”, explicó Martín Taborda, delegado sindical. “El paro sigue vigente, no hay conciliación obligatoria, no ha ningún tipo de instrumento legal que se haya interpuesto ni tampoco una comunicación oficial de parte del Ministerio de Transporte”, señaló Marcelo Belelli, también delegado gremial.
La situación se repite en otros aeropuertos del país donde el gremio ATE tiene fuerte presencia tales como los de Resistencia, Salta, Jujuy, Bariloche, Río Gallegos y Calafate. En tanto, Ezeiza está operando de forma reducida con el aterrizaje de aviones que ya estaban en vuelo y la partida de aquellos que presentaron sus planes.
El presidente de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Juan Irigoin, advirtió hoy a los controladores aéreos que se mantienen dentro de la torre de control de Aeroparque que “están cerca de cometer un delito”.
“Estamos haciendo lo posible para que se labre un acta de inspección”, añadió en diálogo con TN al señalar que “hay controladores dispuestos a trabajar” para ingresar a “tomar el mando pero no se lo están permitiendo” otros trabajadores.
Irigoin señaló que la huelga responde a “un gremio” y señaló que este sábado por la mañana hay “gente que esta sentada en su lugar de trabajo que esta de paro” a quienes se “intenta convencer” que cese en esa actitud para no complicar aún más la situación de la navegación aérea.
Según la web de Aeropuertos Argentina 2000, por lo menos una veintena de vuelos de Aerolíneas Argentinas, Austral y Lan Argentina fueron cancelados o están demorados. Córdoba, Mendoza, El Calafate y Río de Janeiro (Brasil), son algunos de los destinos afectados.
Ayer, al inicio de la huelga de 48 horas anunciada por los controladores aéreos que trabajan en la Empresa Argentina de Navegación Aérea Sociedad del Estado (EANA), hubo cancelaciones de vuelos, pero no una parálisis general como se advertía.
La interna gremial detrás de la huelga
Como publica LA NACION en su edición impresa de hoy, la EANA es una empresa pública que, después de que los controladores pasaran de la órbita militar a la civil, y vuelta a la militar y de regreso a la civil, se creó por ley el año pasado para que allí trabajen todos los controladores aéreos. Pero fue en febrero de este año cuando finalmente se creó. Entonces ya se conocía que habían tres gremios que pugnaban por la representación de los trabajadores de la empresa. ATE, Atepsa (Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación) y APTA, la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico que conduce Ricardo Cirielli.
Al igual que en las compañías aéreas, la dispersión gremial es una de las características del sector aerocomercial. Y si hay un desafío que tienen que superar los funcionarios del área de transporte, es la relación con los gremios justamente. El ida y vuelta con los sindicatos y las desconfianzas mutuas fueron así, nuevamente, las causantes de un conflicto que tomó como rehén a los pasajeros aéreos.
A principios de junio, el Ministerio de Trabajo firmó con Atepsa un convenio colectivo de trabajo, que se homologó pocos días después. Entonces, APTA, que formaba parte de la mesa de negociaciones de la empresa, decretó un paro.
Según dicen en el sindicato, es el que tiene más afiliados entre los 1600 empleados de la compañía estatal. Por eso, reclaman la representación de todos los empleados. Horas después de que se conociera la intención de APTA de llegar al paro, el ministerio decretó inmediatamente una conciliación obligatoria. El gremio la acató y, de hecho, aún está vigente, al punto que los empleados trabajaron ayer.
El convenio con Atepsa siguió su curso y cuando se homologó, ATE, el tercero que pugna por los afiliados, decidió convocar este paro. Pero la poca capilaridad del gremio le restó fuerza a la medida. En medio de la puja por la representación salieron al ruedo las quejas por los términos del convenio, las denuncias por precarización laboral y cuestionamientos a la letra de la norma. Pero todos los actores saben que la lucha intestina es sumar afiliados y poder, nada menos que en una actividad que tiene la capacidad de bloquear toda la aviación civil de la Argentina.
Este contenido no está abierto a comentarios

