AFECTA A CIENTOS DE CHICOS UN FOCO INFECCIOSO
Un brote epidemiológico de enterocolitis aguda que, según cifras oficiales, ya afectó a más de 400 habitantes (en su gran mayoría, menores) de esta ciudad bonaerense provocó alarma y obligó ayer a interrumpir las clases en todas las escuelas.
“Es un fenómeno anormal y preocupante”, manifestó a LA NACION el ministro de Salud de la provincia, Ismael Passaglia, que llegó a Rojas (220 kilómetros al norte de la Capital Federal) para interiorizarse del brote infeccioso provocado por la bacteria shigella SP. Los síntomas de la enfermedad son fiebre, náuseas, vómitos y diarrea.
“Está toda la ciudad en el hospital. Es terrible”, dijo a LA NACION María Cristina Suárez, que tiene tres nietas afectadas por el foco infeccioso. Dos de ellas, Stefanía (de 8 años) y Yésica (de 1), estaban ayer internadas en la sala de Pediatría del Hospital Saturnino E. Unzué.
Suárez fue la primera integrante de la familia que manifestó los síntomas de la enfermedad, el jueves pasado. La mujer decidió entonces concurrir al hospital. “No me atendieron. Me mandaron a los consultorios externos, que estaban llenos de gente”, relató.
Un hospital desbordado
Passaglia dijo que desde el jueves pasado hasta ayer el foco alcanzó a más de 400 personas. El 75 por ciento de ellas es menor de edad.
La misma cifra fue suministrada por el secretario de Salud de la ciudad, Luis Medina. No obstante, la radio local FM Ciudad informó que eran aproximadamente 1000 las personas afectadas por el brote de enterocolitis.
La situación obligó a las autoridades del Ministerio de Salud provincial a reforzar las 107 camas que existen en el Saturnino E. Unzué, hospital público que se vio totalmente superado por la repentina demanda.
“Nunca antes hubo un brote epidemiológico similar. Pero está bajo control”, informó el intendente local, Norberto Aloé (PJ).
El Consejo Escolar se reunirá hoy para evaluar si mañana se retoman las clases, que fueron suspendidas, en principio, por 48 horas, o si, en su defecto, el ciclo educativo continúa suspendido durante toda la semana, tal como había sugerido el doctor Agu Peretti, director del hospital. Así lo informó ayer Graciela Vitarelli, consejera escolar de esa ciudad, a LA NACION.
Sin comedor
Pero no sólo se suspendieron las clases como consecuencia de la enfermedad. También se paralizó el servicio de desayuno y de merienda en los comedores escolares de la ciudad.
Unos 1800 alumnos (sobre un total de 3000) que concurren a estos establecimientos fueron invitados a retirar su ración de almuerzo para cocinarla en los hogares.
La dieta consiste en arroz, té, galletitas de agua y queso de rallar.
Las autoridades de esta ciudad no fueron las únicas que se declararon en alerta. También en la ciudad de Pergamino, distante 35 kilómetros de aquí, el intendente Héctor María Gutiérrez expresó preocupación por un incremento en el índice de esta enfermedad.
El funcionario, no obstante, negó que en Pergamino se tratara de un brote de contagios por la bacteria Shigella SP.
El ministro Passaglia, por su parte, desmintió que los casos se hubieran transmitido también a las ciudades de Junín, Colón y Pergamino, tal como estaban informando numerosos medios periodísticos.
Investigación en marcha
El ministro bonaerense agregó que existen tres elementos que podrían transmitir la bacteria: el agua, la leche y algunos alimentos.
Las autoridades no habían podido identificar hasta anoche con precisión el sustento por el que se transmite el brote de enterocolitis, que en esta ciudad se expandió con una llamativa velocidad.
“La vía de transmisión es oral- oral u oral-fecal”, detalló el secretario de Salud de Rojas.
En términos prácticos, significa que se expande por medio del habla, de los estornudos, de las lágrimas y de los desechos humanos.
“Porque es altamente contagioso se resolvió suspender las clases”, explicó el secretario Medina.
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