AFGANISTÁN ELIGE PRESIDENTE EN MEDIO DE DENUNCIAS DE FRAUDE
La hora oficial del cierre de urnas llegó en Afganistán, tras nueve horas de votaciones y sin que el Cuerpo Conjunto de Gestión Electoral (JEMB), encargado de supervisar los comicios, tomara una decisión sobre la queja de 15 candidatos que pidieron que se suspendieran e invalidaran los votos.
Dos horas antes del final de la jornada electoral, 15 de los 18 candidatos en los primeros comicios presidenciales afganos pidieron la suspensión de las elecciones al considerar que “no han sido limpias ni libres”, debido a que muchos votantes habían sido marcados con una tinta errónea y habían podido repetir su voto.
Los colegios permanecerán abiertos hasta que acaben de votar las personas que se encontraban haciendo cola a la hora del cierre oficial de las urnas, a las que han acudido “la mayoría” de los 10,5 millones de ciudadanos registrados en el censo electoral, según el portavoz de la ONU, Manoel Almeida e Silva.
El problema que ha llevado a pedir la suspensión de los comicios se originó al comprobar muchos electores que la tinta con la que se les marcaba en un dedo para que no pudiesen repetir el sufragio se eliminaba muy fácilmente lavándose las manos o rascándola, según pudo observar la agencia EFE en dos colegios de Kabul.
Algo más de tres horas después de la apertura de los colegios, Almeida e Silva explicó que el problema se debía a una confusión en los rotuladores, ya que se usaban para marcar los dedos los destinados a señalar las papeletas de votación, y aseguró que se resolvió rápidamente.
El JEMB, compuesto por Naciones Unidas y un comité afgano, se negó a aceptar la petición de los 15 candidatos de suspender las votaciones en un escrito en el que admitía que, “dada la complejidad de este proceso electoral, son inevitables algunos problemas técnicos”.
Sin embargo, no rechazaba la posibilidad de una actuación posterior, al señalar que todas las quejas recibidas “serán investigadas” y “se decidirá sobre ellas” a la hora de evaluar si los resultados “reflejan exactamente el deseo del pueblo afgano”.
En conferencia de prensa minutos antes del cierre oficial de los colegios, Almeida e Silva mostró su satisfacción por “la gran participación popular y la seguridad en el país” durante este día, pese a las amenazas de los talibanes y de Al-Qaeda, que propugnaban el boicot a los comicios.
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