AFGANISTÁN VOTÓ ENTRE DENUNCIAS DE FRAUDE
En medio de una jornada calma, pero enturbiada por denuncias de fraude, los afganos celebraron hoy elecciones presidenciales libres por primera vez en su historia. La oposición había exigido que se frene la votación tras advertir sobre graves irregularidades, pero la Comisión Electoral decidió concluir los comicios de todos modos.
Tras nueve horas de votación, las urnas se cerraron luego de que la Comisión Electoral considerara “injustificado” el pedido de 15 de los 18 candidatos de la oposición para que se anularan las elecciones.
Durante el escrutinio, la mayoría de los candidatos opositores al mandatario interino Hamid Karzai –apoyado por Estados Unidos y favorito en las encuestas- habían firmado un documento en el que anunciaban que no reconocerían los resultados porque se estaban cometiendo irregularidades en el proceso electoral.
En respuesta, el Cuerpo Conjunto de la Gestión Electoral (JEMB) decidió continuar la votación. Detenerla “habría sido injustificado” y “habría negado a los afganos su derecho al voto”, dijo el vicepresidente del organismo, Ray Kennedy, tras el cierre de los comicios.
Las denuncias surgieron al comprobarse que la tinta utilizada para marcar el sufragio en un dedo de los votantes se eliminaba muy fácilmente lavándose las manos, y esto podía permitir que se votara más de una vez.
Sin embargo, el JEMB no rechazó las denuncias y aseguró que las quejas “serán investigadas”. Pero aclaró que “se decidirá sobre ellas” a la hora de evaluar si los resultados “reflejan exactamente el deseo del pueblo afgano”.
Las autoridades comiciales informaron que votó la mayoría de los 10,5 millones de ciudadanos registrados en el censo electoral. El 41,3 por ciento estaba compuesto por mujeres. Nueve mil militares de las fuerzas internacionales controlaron los comicios, junto a 14.000 soldados y 3.000 policías afganos.
Estados Unidos y Gran Bretaña elogiaron el proceso electoral
Si bien los comicios se llevaron a cabo en medio de denuncias de fraude, el gobierno británico y el estadounidense se mostraron satisfechos por el desarrollo pacífico de las elecciones afganas.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, expresó hoy su regocijo por la celebración las elecciones afganas a las que calificó como “algo maravilloso”, sin hacer referencia alguna al caos político generado por las denuncias de irregularidades.
Por su parte, el canciller británico, Jack Straw admitió que las autoridades deben investigar las irregularidades, aún así señaló que hay que aplaudir el “desarrollo pacífico” de las elecciones y felicitó “de corazón” al pueblo afgano.
El gobierno de Bush y el del primer Ministro, Tony Blair vienen impulsando el proceso democrático de Afganistán con la intención se sentar un precedente que justifique que su política en Irak –donde están previstas las elecciones para enero- es viable.
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