AFIRMAN QUE EL PAPA ESTÁ EN CONDICIONES DE TOMAR LAS DECISIONES MÁS IMPORTANTES
Luego de que ayer, por primera vez en sus 26 años de Pontificado, no encabezara la misa crismal de Jueves Santo, Juan Pablo II tampoco participará hoy del Via Crucis, uno de los actos litúrgicos correspondientes al Viernes Santo.
No obstante, el cardenal alemán Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, aseguró que el Papa está lúcido y en condiciones de dirigir los destinos de la Iglesia a pesar de su enfermedad.
“El Papa está totalmente lúcido. Por supuesto ha reducido sus actividades, pero siempre ha estado en condiciones de tomar las decisiones fundamentales”, afirmó el cardenal en declaraciones a un programa de televisión de la cadena estatal RAI.
El Pontífice no bajó hoy a la basílica de San Pedro para confesar a algunos fieles, una práctica que él mismo instituyó en la Semana Santa de 1980 y que no había dejado de llevar a cabo hasta esta ocasión.
A pesar de la ausencia física del Papa, el Vaticano mantiene todos los actos litúrgicos correspondientes al Viernes Santo.
El Papa tampoco estará presente en la conmemoración de la Pasión de Cristo, esta tarde, ni por la noche en el tradicional Via Crucis que atraviesa varias calles del centro de Roma hasta llegar al Coliseo.
Con la incógnita de si aparecerá por vídeo-conferencia ante los fieles que acudan hoy al Via Crucis, la única comparecencia pública del Pontífice confirmada por la Santa Sede es la bendición “urbi et orbi”, a mediodía del domingo próximo en la Plaza de San Pedro.
Aunque no se lo ha visto, la figura de Juan Pablo II ha estado presente en los actos litúrgicos celebrados hasta ahora y por medio de mensajes se ha dirigido a los católicos.
Así hizo ayer en sendas misas celebradas en San Pedro, a cuyos asistentes hizo saber que seguía las ceremonias por televisión y que se sentía “espiritualmente” presente en el templo.
“Con la mente y el corazón estoy a vuestro lado”, decía en el texto enviado a los asistentes de una de las misas realizadas en San Pedro, oficiada por el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, quien también se encargó de hacer el tradicional lavado de pies que en años anteriores había hecho Juan Pablo II.
Este contenido no está abierto a comentarios

