AFIRMAN QUE LOS HERMANOS BILLINGHURST ESTÁN TRANQUILOS
La madre de los hermanos Lautaro y Eduardo Braun Billinghurst, dijo hoy que esperan “con absoluta tranquilidad” la declaración que el lunes próximos prestarán sus hijos ante la justicia federal de Corrientes por la muerte de Ariel Malvino, ocurrida en Ferrugem, Brasil, ya que ninguno de ellos “es un asesino”.
Fuentes tribunalicias informaron que pasado mañana también declararán ante la conjueza María Esther Companher, Horacio Pozzo (h.) y Andrés Gallino, quienes junto a los hermanos Braun Billinghurst responderán a la rogatoria de la justicia brasileña en calidad de “sospechosos”.
“Nuestros hijos se presentarán, como corresponde, a cumplir con la Justicia. Son personas adultas y responsables que harán lo que tengan que hacer”, dijo hoy a Télam Nidia Billinghurst. “Estamos esperando con absoluta tranquilidad de conciencia ese momento, porque sabemos cómo sucedieron los hechos y que ninguno es un asesino como ya los ha catalogado gran parte de la prensa nacional”, señaló la mujer.
La ronda de interrogatorios se iniciará a las 8 de la mañana del lunes con la presentación del primero de los jóvenes que deberán responder al cuestionario. Según las fuentes, es intención de la jueza Campanher, tener culminado el trámite el lunes por la tarde para que ese mismo día, o a más tardar el martes a primera hora, el expediente sea enviado a la Cancillería, para que, a su vez, sea remitido a Brasil.
No se conoce aún si los jóvenes que declararán el lunes aceptarán responder el cuestionario en su totalidad o si se abstendrán total o parcialmente de hacerlo amparándose en el derecho constitucional que los asiste en ese sentido.
Por otro lado, las autoridades policiales de la provincia han previsto montar un operativo de seguridad para evitar cualquier tipo de desborde, debido a la gran cantidad de personas que se supone estarán presentes frente al edificio del tribunal federal, situado en 25 de mayo, en pleno centro de la ciudad de Corrientes.
El primer paso para el cumplimiento de la Carta Rogatoria enviada vía diplomática por la justicia de Garopaba se dio ayer cuando declararon como testigos, Germán Braillard Poccard, Francisco Méndez y Gonzalo Marasco. “Hemos demostrado que nosotros no tuvimos nada que ver con lo sucedido, porque no estuvimos en el lugar del hecho. Dijimos ante la justicia lo que teníamos que decir y ahora quedamos a disposición de lo que la jueza necesite”, expresaron Braillard Poccard y Méndez cuando se retiraron del juzgado.
Tras prestar declaración testimonial, ambos jóvenes se ausentaron de la ciudad “para apartarse de todo este clima que rodea a la situación de la declaración y a la presencia de los medios de prensa”, confió una fuente allegada a las dos familias. “Necesitan recuperar su ritmo normal de vida, retomar sus actividades y para ello por el momento lo mejor es mantenerse un tanto alejados de todo esto”, señalaron. Gonzalo Marasco, por su parte, prefirió no conversar con los medios y el viernes se alejó del despacho de la jueza Campanher sin hacer declaraciones.
Ariel Malvino murió el 19 de enero último en Ferrugem, al sur de Brasil, donde se encontraba de vacaciones junto a un grupo de amigos, a raíz de las heridas sufridas al golpear con su cabeza contra el suelo luego de recibir una trompada en la mandíbula durante una pelea en la calle. La investigación que llevó adelante la policía de Garopaba determinó que al menos tres de los siete jóvenes correntinos, habrían tenido una participación directa en los hechos que ocasionaron la muerte de Ariel.
Según esa investigación y los relatos de testigos, uno de los jóvenes correntinos le habría pegado la trompada y otro le habría arrojado una piedra de 17 kilogramos cuando el turista argentino se encontraba tirado en plena calle con convulsiones. En la causa ya han declarado unos 20 testigos, cuyos dichos se sumarán los resultados de la Carta Rogatoria enviada desde Brasil, para que la policía de ese país pueda continuar con la investigación.
Una vez que la policía cierre esta etapa de la investigación, le trasladará el expediente al fiscal, quien será el encargado de formular o no acusación contra los sospechosos. Luego, la jueza encargada de la causa decidirá, en caso de que los jóvenes sean acusados, si solicita la captura internacional de los mismos y su eventual extradición a Brasil.
Este contenido no está abierto a comentarios

