AFIRMAN QUE NO HAY PRUEBAS FIRMES EN EL CASO PRATTO
Mirta Rotondo de Prato tenía 63 años y fue asesinada el pasado 20 de junio en su casa de La Rioja y San José. Por ese motivo, el juez procesó a Gutiérrez como presunto autor del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. En su apelación, Oroño sostuvo que “estructurar la imputación sobre simples sospechas y no sobre elementos de cargo, como legalmente corresponde, significa una violación de los más elementales principios y garantías constitucionales, tales como inocencia, consagración del derecho Penal del acto en contraposición al derecho penal del autor”.
Gutiérrez negó en todo momento ser el autor del homicidio, aunque al juez le llamó la atención la actitud elusiva que el detenido tuvo ante la llegada de la policía a su casa.
Pero el abogado sostuvo que “la actitud asumida por el imputado” en ese momento “resulta entendible”, porque el operativo se realizó con personal vestido de civil, “sin identificarse”.
Oroño insistió en que “no existe un solo elemento probatorio -ni siquiera en grado indiciario- que permita sostener la presencia de mi defendido en el lugar y momento en que supuestamente ocurrió el hecho. Efectivamente, no hay testimonios, huellas, rastros, ni nada por el estilo de los cuales pueda deducirse tal aserto”.
Tampoco “existe prueba o indicio alguno de los cuales pueda afirmarse que Rotondo de Prato hubiese hecho entrega de una llave de su domicilio a Gutiérrez. Según testimonio de Adriana Prato, la víctima había cambiado la cerradura de la puerta de ingreso a la casa aproximadamente 15 días antes del hecho; surge acreditado de la investigación que para entonces la relación entre ésta y mi representado estaba literalmente cortada”.
De acuerdo con los datos recabados por el juez De la Torre, el homicidio se habría producido luego de una discusión por una supuesta deuda que el imputado mantenía con la víctima, propietaria de una conocida ferretería de la ciudad.
Si bien la prueba de “dermotest” -que detecta la presencia de pólvora- realizada en las manos del detenido arrojó resultados positivos, ninguna de las armas encontradas en la casa de Gutiérrez concuerda con la utilizada para matar a Mirta de Prato. Además, el “dermotest” sólo arroja datos orientativos, pues el resultado puede ser positivo si la persona manipuló fertilizantes, algunos cosméticos o alimentos, tierra, tabaco, orina, toda sustancia oxidante, blanqueadores o detergentes.
El homicida disparó en dos oportunidades con una escopeta. Gutiérrez fue detenido por la policía en Irigoyen Freyre 2795 y desde entonces es el único sospechoso del homicidio.
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