AFJP: PRORROGAN UN DECRETO PARA QUE NO SUBA EL APORTE DE LOS TRABAJADORES
El descuento jubilatorio de los trabajadores afiliados a las AFJP no volverá por ahora al 11%. Seguirá en el 7%, según adelantaron a Clarín fuentes del Gobierno.
Así, el Gobierno decidió prorrogar el decreto, que vence la semana próxima, que suspendió la suba de los aportes jubilatorios del 7% al 11% y que debía comenzar a regir a partir del pago de los sueldos de julio. Si no se prorrogaba el decreto, en julio el descuento jubilatorio subía al 9% y a partir de octubre al 11%.
La decisión se adoptó para no reducir los sueldos de los 3,4 millones de aportantes regulares a las AFJP. Cada dos puntos de aporte jubilatorio representan unos 75 millones de pesos que se sustraerían del consumo mensual de esos trabajadores.
Desde 1994, el aporte jubilatorio quedó establecido en el 11%. A fines del 2001, por un año prorrogable otro más, Domingo Cavallo y Fernando de la Rúa lo redujeron del 11 al 5% con el argumento de alentar el consumo que estaba en descenso por la fuga de capitales, la recesión y el aumento del desempleo.
En cambio, el descuento jubilatorio de los afiliados al sistema público siguió en el 11%, en este caso, con el argumento de no reducir los ingresos del Estado. Así, a igual remuneración, un trabajador afiliado al Estado pasó a cobrar menos que un empleado a una AFJP. Esta diferencia de ingresos alentó a las AFJP a captar afiliados del sistema público.
A fines de 2002, el Gobierno de Eduardo Duhalde resolvió prorrogar el descuento del 5% hasta febrero de 2003. Y subirlo gradualmente al 7% a partir de marzo, al 9% a partir de julio y restablecerlo en el 11% a partir de octubre de ese año.
Sin embargo, apenas asumió el Gobierno, el presidente Néstor Kirchner resolvió suspender por un año la suba prevista con lo que el descuento jubilatorio quedó en el 7%. Ahora, como el 30 de junio vence ese decreto, se decidió volver a prorrogarlo.
La mayoría de los especialistas a la Seguridad Social, incluidos los del Gobierno, criticó en su momento tanto la decisión de De la Rúa—Cavallo como las sucesivas prórrogas.
El argumento es que con un aporte del 7%, en la cuenta del afiliado a una AFJP ingresa apenas el 4,5% porque, en promedio, 2,5 % de ese aporte corresponde a la comisión de la Administradora. Y con el 4,5% del aporte, en el futuro esos afiliados se jubilarán con un haber muy reducido.
Si a esto se suma la desvalorización de los títulos públicos que tienen en cartera las AFJP, la futura jubilación privada no guardaría relación con las promesas que se hicieron cuando se aprobó este sistema en 1994.
Sin embargo, en el Gobierno no quieren adoptar ninguna decisión que implique una mayor rebaja del ingreso de bolsillo de los trabajadores, ya castigados por la inflación.
Si el descuento jubilatorio sube del 7 al 11%, el sueldo del trabajador se reduciría un 4,6%.
Por ejemplo, un trabajador que gana 1.000 pesos, hoy aporta 60 pesos para Salud (PAMI y Obra Social) y 70 pesos a la AFJP. Cobra un sueldo efectivo de 870 pesos. Si el aporte jubilatorio aumenta a 110 pesos, sumados los 60 pesos de Salud, pasaría a cobrar 830 pesos.
No obstante, en la propuesta de reestructuración de la deuda el Gobierno prevé que las AFJP coloquen una parte de los nuevos aportes de los afiliados en bonos del Estado, para refinanciar los vencimientos de la deuda que se está pagando.
También se prevé que el nuevo bono que recibirían las AFJP, por el canje de la deuda, capitalizará intereses hasta 2014 ya que hasta esa fecha las AFJP podrían pagar las jubilaciones y pensiones con los aportes regulares, sobre la base de que recibirán el 11% de aporte de sus afiliados.
Este contenido no está abierto a comentarios

