AGUA: MENOS QUEJAS EN LA EMPRESA ESTATAL QUE EN LA PRIVADA
El Ente Regulador de los Servicios Sanitarios (ENRESS) exhibió sus registros estadísticos sobre reclamos de los usuarios del servicio de agua potable y cloacas en los 15 distritos concesionados.
Se trata de comparar a la ahora empresa con acciones de mayoría estatal Aguas Santafesinas y la saliente Aguas Provinciales de Santa Fe.
Las cifras disponibles permiten hacerlo, pero en forma aproximada, ya que el cambio de prestador se produjo el 8 de febrero, no el primero de enero de 2006. Y el último mes de la administración del servicio por la filial del grupo franco española Suez (hoy en liquidación) fue uno de los peores. Así, la estadística transfiere (injustamente) unos reclamos más de los que realmente le corresponden al nuevo prestador.
Las tablas comparativas son apropiadas en cuanto al período comprendido de 2005 y de 2006: para ambos, se toman como topes el 1° de enero y el 31 de agosto.
En favor de los privados que dejaron Santa Fe (no sin antes hacerle un juicio millonario al país en el Ciadi), es justo señalar que fue sin dudas 2005 uno de los años más flojos de la década francesa. Y que continuamente, a lo largo del año pasado, abundaron los anuncios, declaraciones, amenazas y versiones -del gobierno y la propia empresa- respecto de una inminente ruptura.
Más allá de las estadísticas sobre los reclamos de los usuarios, el dato más evidente para quien observe lo ocurrido en 2005 y lo que va de 2006, es que ahora hay nuevamente inversiones importantes en infraestructura sanitaria. Y que esto ocurre tras varios años de una paralización casi total, muchas veces consentida desde el gobierno, en especial el anterior, mediante las renegociaciones contractuales.
También debe advertirse que hoy la fuente de los recursos para las inversiones no está -al menos en su mayor parte- dentro de la concesión. El imprescindible programa de obras que hoy se lleva a cabo -y que debió ejecutar la compañía que dejó Santa Fe- tiene el auxilio del Estado, o directamente lo desarrolla este.
Otro punto que debe advertirse a la hora de las comparaciones es que no se otorgó al prestador actual aquel aumento (del 35% en tres años) que había sido ofrecido al Grupo Alberdi Aguas, en diciembre de 2005 cuando aún se pensaba en una venta de las acciones de Suez.
NÚMEROS Y LECTURAS
El área de atención al usuario del Ente Regulador de los Servicios Sanitarios tiene una tabla en la que anota los reclamos de los clientes de Aguas Santafesinas y anotaba los de Aguas Provinciales.
Sumadas las quejas de quienes acudieron al Enress en 2005 fueron 2.049, y en 2006, 1.984, con las aclaraciones que antes se hicieron respecto del mes de enero. (El período comprendido se extiende en ambos hasta el 31 de agosto).
En la mayor parte de los rubros son similares los números de un año a otro, salvo en un grupo chico de variables, pero bastante sensibles para el usuario. La conducción actual del servicio tiene a su favor una notable reducción en las quejas por falta de presión del agua: hubo 1.074 reclamos en 2005 y en 2006 635.
En cambio hay ahora más reclamos por falta total de agua: 275, y hubo 208 en 2005. Aunque en parte pueden obedecer a un mayor número de intervenciones en la calle -en la reparación de averías y obras de extensión de redes- se trata de el rubro. Poco le importa a quien no tiene agua si hay fugas en la vereda, turbiedad o falta presión…
Otros aumentos en los reclamos también hablan de la nueva situación, ya que han crecido las protestas ante el Enress por fugas de agua en la calle, una materia que deberían hacer notar las municipalidades antes que los usuarios: 181 actualmente, en comparación con las 149 el año pasado; y por fugas de agua en las veredas: 377 en 2006 y 306 en 2005.
APOYO GREMIAL
La gestión de Aguas Santafesinas se desarrolla de manera exitosa y satisfactoria para los trabajadores, aunque el tiempo en que el servicio estuvo en manos del concesionario privado significó un fuerte retraso en las inversiones, que podría impedir llegar en óptimas condiciones al verano.
Tal el análisis de los gremialistas del sector, según los dichos de Rubén Pereyra -secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Hídrico- y el dirigente Oscar Barrionuevo, en el marco de una reunión sostenida con representantes locales, para analizar el marco en el que se desenvuelve la actividad.
“La posición del gremio sigue siendo la defensa de nuestra fuente de trabajo, las mejoras en el campo laboral, y también en el social, ya que tenemos un instituto terciario, centro de capacitación, caja complementaria, obra social”, resumió Pereyra.
Barrionuevo, a su vez, sostuvo que “vemos el cambio que se produjo con muy buenos ojos. Si nos preocupa algo es que no nos dé el tiempo para hacer las obras necesarias para llegar al verano con todo lo que podríamos desarrollar. Venimos de un estado de postración total, hubo una situación que todavía estamos lamentando. Vamos a lamentar por mucho tiempo todo lo que se dejó estar la provincia en materia de aguas. Pero si el gobierno sigue apostando fuerte como lo está haciendo, sin titubeos, creo que vamos a poder hacer lo que esperamos”, completó.
Llevando el análisis al plano nacional, Pereyra sostuvo que “siempre hemos sido protagonistas en todos los procesos. Y en esta oportunidad hemos estado trabajando en la nueva figura que reestatiza la empresa, tenemos un 10% de las acciones en el PTP, tenemos un director y un síndico. Esto nos obliga a tener capacidad de ideas y de propuestas, y lo hemos hecho con aportes al presidente, que los ha reconocido de esa manera.
“Hoy en Argentina hay casi 10 millones de personas sin agua potable y 22 sin sistema cloacal: esto demuestra la gravedad de la crisis y todo lo que hay por hacer”, agregó.
Por otra parte, y en su condición de miembro de la comisión directiva de la CGT, Pereyra elogió las políticas del gobierno nacional, particularmente en lo relativo al aumento del salario mínimo vital y móvil que, “aunque el nivel no es el ideal, permite que muchos sectores tengan una posibilidad cierta de una mejor defensa de sus intereses”.
También apuntó la reducción del desempleo y la pobreza como logros, aunque admitió que la mejor distribución de la riqueza es una asignatura pendiente.
Por otra parte, consideró que “tampoco podemos obviar que nuestras provincias también están atravesando una situación en la cual se habla de federalismo, pero en la práctica se toman decisiones bastante unitarias”.
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