AGUAS ARGENTINAS ADVIERTE QUE HAY UNA “SITUACIÓN DE URGENCIA”
En medio de las negociaciones con el gobierno del presidente Néstor Kirchner por la renegociación del contrato de concesión de Aguas Argentinas, una vocera del grupo Suez, que controla la firma, lanzó una fuerte advertencia desde Francia al asegurar que “hay una situación de urgencia” tanto en la situación financiera de la filial argentina como para “la calidad del servicio” que ofrece la empresa a los usuarios.
En declaraciones a la agencia de noticias EFE, la portavoz evitó juzgar los rumores de una evolución positiva en las negociaciones con las autoridades de Buenos Aires e insistió en la urgencia de un acuerdo, en línea con el ultimátum lanzado por la empresa, hasta el 7 de septiembre, para hallar una solución al déficit económico de la concesión.
“El 7 de septiembre sabremos si el clima es optimista o no”, se limitó a responder la vocera consultada sobre un presunto acercamiento en las negociaciones entre las partes.
Aguas Argentinas, en la que Suez tiene el 39,93 por ciento del capital y comparte el control con la española Aguas de Barcelona (25,01 por ciento), instó a finales de julio al Gobierno argentino a que le presente propuestas para modificar las condiciones económicas de explotación antes del 7 de septiembre.
Esas propuestas deben “restablecer el equilibrio económico y financiero” de la filial argentina, según la compañía francesa, que si no ve satisfechas sus demandas ha amenazado con salir del país.
Hace apenas unos días, el Gobierno y Aguas Argentinas volvieron a negociar y los protagonistas de las discusiones aseguraban tener una permanente “voluntad de diálogo”, pese a la larga historia de desavenencias entre el gobierno y Aguas Argentinas en la que hubo intimaciones y reproches.
Una fuente próxima a las negociaciones citada hoy por el diario francés La Tribune aseguró que “se podría decir que las partes nunca han estado más próximas de un acuerdo”. Sin embargo, la vocera de Suez, sin entrar en el detalle, recordó los picos de humor que ha sufrido la negociación entre las dos partes.
Entre los puntos pendientes en la agenda está la discusión sobre el control de las inversiones (que rondarían $ 500 millones anuales, la mitad financiadas por la empresa y el resto por el Estado), la pretensión de la empresa de un auxilio del gobierno para conformar un préstamo sindicado entre bancos y AFJP destinado a un pago en efectivo en el marco de la renegociación de su deuda de 600 millones de dólares y el porcentaje de un aumento de tarifas.
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