AGUAS: EL GREMIO QUIERE UNA SOCIEDAD ANÓNIMA
El sindicato de Obras Sanitarias propone la creación de una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria como una fórmula para reemplazar a la actual concesionaria del servicio de agua potable, si Aguas Provinciales se retira de Santa Fe.
Así lo aseguró ayer el secretario general del gremio, Oscar Barrionuevo, quien ya había adelantado el martes en declaraciones radiales que “era irreversible” la retirada de la compañía y que los trabajadores garantizarían la prestación del servicio.
Para el dirigente, es esencial para los trabajadores permanecer “en el ámbito privado” y por eso en Santa Fe se podría replicar la experiencia de Buenos Aires, donde tras la retirada de la concesionaria Azurix, fue posible mantener la figura de empresa privada con participación de los trabajadores y el Estado.
Lo mismo ocurrió en Tucumán, donde bajo esta misma fórmula “el servicio se encuentra prácticamente normalizado y ni siquiera se hizo necesario plantear la venta de acciones de la sociedad anónima por parte del Estado”, aclaró Barrionuevo.
El dirigente consideró que la transición no debe ser prolongada. “No será menor a tres meses, pero no debe superar los seis meses”, dijo de modo de garantizar lo antes posible un modelo de prestación a las quince ciudades que hoy controla Aguas.
En este punto, el gobernador Jorge Obeid fue mucho más condescendiente. Ayer, durante una visita a Rosario, aseguró que la resolución de las diferencias “no se define el viernes”, el último día hábil antes de que venza el plazo para que la provincia le conteste la nota enviada por la empresa, sino que será un proceso que demandará “paciencia oriental”.
Obeid aseguró que seguirán conversando con la compañía para llegar “si es posible a un acuerdo” y en sintonía con las gestiones que viene realizando el gobierno nacional con la Aguas Argentinas.
“Hay que tener paciencia oriental porque un paso mal dado puede significar que nosotros le terminemos comprando un juicio a la provincia en el mediano y largo plazo y yo no estoy dispuesto a hacerlo”, dijo taxativo el mandatario provincial.
“Seguiremos todo el tiempo que sea necesario discutiendo y negociando”, reafirmó el gobernador aunque aclaró que “manteniendo nuestras posiciones en cuanto a la necesidad de que la empresa cumpla con lo que se comprometió contractualmente”.
Un discurso más medido
Aunque el gobernador le bajó el tono a la disputa y deslizó la posibilidad de que es factible un aumento de tarifas en la medida que la empresa realice las obras que se comprometió, en los hechos el diálogo con Aguas está cortado. Desde la compañía aseguraron que en la última semana no hubo conversaciones de ningún tipo.
Tras un cruce de acusaciones con la empresa y después de anunciar las alternativas que maneja si se cae la concesión, el gobierno optó por bajar un cambio en la pulseada y manejarse con los tiempos de la Nación en la renegociación que está llevando adelante con Aguas Argentinas.
“Nosotros hemos ligado las negociaciones que estamos haciendo con Aguas Provinciales a las que el gobierno nacional está haciendo con Aguas Argentinas, una empresa que si bien no tiene la misma conformación societaria cuenta con la participación de grupos comunes, en este caso Suez”, dijo ayer Obeid. Precisó además que “se diseñó una política en conjunto” con la Nación, al punto tal que el gobierno de Néstor Kirchner designó al presidente del Ente Regulador del Agua (Etoss), para que sea el nexo entre ambas partes.
Obeid reconoció que habló “largamente” con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, para “buscar una solución, que independientemente de que la empresa se vaya o se quede, no afecte los intereses de los santafesinos”. Fuentes cercanas a la negociación señalaron que en el encuentro se discutió mucho más, incluso que el propio De Vido le habría pedido a Obeid que haga todo lo posible para que Aguas Provinciales se quede en la provincia.
Así, después de muchos días en los cuales hubo un discurso unívoco de la provincia dando por hecho la retirada de la compañía, el gobernador arriesgó otro escenario. “Nosotros no tenemos inconvenientes en que la empresa siga con el servicio, pero tiene que hacer las obras que debería haber realizado y no hizo”, dijo. En caso de que la relación se corte insistió con las distintas propuestas que ya viene anunciando como la nueva concesión, la municipalización o un sistema con participación de cooperativas, o bien un mix con todas estas alternativas.
Aunque el gobernador ayer ensayó un discurso mucho más conciliador, desde todos los frentes consideran que la retirada es casi un hecho y no hay vuelta atrás.
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