AGUAS PIDIÓ ANULAR EL CONTRATO, PERO SE QUEDARÍA HASTA MARZO
Aguas Argentinas pidió al Gobierno la rescisión de su contrato de concesión. Fue luego de una asamblea en la cual cuatro accionistas (las francesas Suez y Vivendi, la española Agbar y la inglesa Anglian Water) votaran por esa postura, con la oposición de otros dos socios (el Banco de Galicia y los empleados), en tanto que el Banco Mundial se abstuvo. Sin embargo, la empresa podría quedarse al frente del servicio hasta fines del verano, administrando el período más crítico, cuando puede haber cortes y bajas de presión. Y resolviendo así la mayor de las preocupaciones del Gobierno.
La Asamblea de Accionistas de Aguas fue citada a las 15 y terminó alrededor de las 17.30. Tenía como objeto votar la propuesta del Directorio, que se había reunido el lunes y que con el impulso de las cuatro empresas europeas había impulsado el pedido de rescisión. Hoy el Gobierno recibirá una carta de 7 carillas con la que se inicia el proceso de anulación del contrato, trámite que tiene 90 días hábiles de duración.
“Pero esos 90 días son un mínimo, no un máximo”, se encargaron de destacar fuentes cercanas a Aguas Argentinas. Además, ese plazo no fue reclamado públicamente por la empresa. “Están buscando una salida ordenada”, dijeron analistas que siguen de cerca la operación. En Aguas van más allá: “Si son 90 días o 4 meses, no es un problema, lo que hay que garantizar es la calidad del servicio”, señalaron.
Los 90 días empezarán a correr el lunes (los plazos en el Estado se contabilizan a partir de 24 horas de las presentaciones) y por tanto vencen a fines de enero.
“Para entonces habrá pasado ya lo peor del verano, que es el período que va del 15 de enero a fin de enero —señalaron técnicos del sector—. En febrero el calor suele aflojar algo, y además llueve más, por lo que la demanda de agua baja. Pero hay picos importantes en marzo, con los últimos calores de la temporada, y además la finalización de las vacaciones.”
Aguas, según fuentes cercanas a la negociación, “no pondría reparos en seguir al frente del servicio hasta ese entonces”. Asumiría entonces el riesgo político de enfrentar lo que los técnicos sanitaristas dan ya por descontado: que este verano habrá más problemas que el pasado. “En 2004/2005 hubo algo de baja presión y faltó agua en dos o tres zonas, con los casos de Tigre y Lomas de Zamora con mayor presencia en los medios —señaló un especialista que conoce la red de Aguas desde hace décadas—. Pero este verano la baja de presión será mayor, y las faltas de agua pueden extenderse a 5 o 6 zonas de la concesión. Eso ya es inevitable, y está ligado a las menores inversiones que se han estado haciendo.”
A última hora de ayer, Aguas difundió un comunicado oficial, recién aprobado desde París. “La Asamblea General Extraordinaria de accionistas se ha reunido hoy y ha ratificado la propuesta del Directorio de iniciar la terminación del contrato —señaló el escueto documento—. Asimismo, la asamblea ha instruido al Directorio examinar con las autoridades argentinas las modalidades prácticas para organizar una transición ordenada, a los efectos de preservar la continuidad del servicio y el interés de los empleados de la empresa.”
“Está claro, no hay plazos”, señalaron en la empresa.
Casi en forma simultánea, se difundió un comunicado del Banco de Galicia, que defendió su voto contrario al de los socios europeos de Aguas. “Durante la asamblea de accionistas de Aguas Argentinas realizada hoy, el Banco Galicia se opuso a la rescisión del contrato y solicitó un cuarto intermedio por considerar que existe la posibilidad de continuar negociando a fin de dar una solución que satisfaga los intereses de las partes”, señalaron. “Dicha solicitud se basó en que en la negociación de los principales puntos de discusión no se evidencian diferencias insalvables”, agregó el banco.
También votaron en contra los empleados. Pero la rescisión alcanzó el 75% de los votos que se requería para ser aprobada.
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