AHORA CHACHO ÁLVAREZ PIDE EL ARMADO DE “CONSENSOS”
El ex vicepresidente de la Nación, Carlos “Chacho” Alvarez señaló hoy que confía en que después de las elecciones de octubre, tras una victoria contundente, el presidente Néstor Kirchner abra el juego hacia la búsqueda de consensos y hacia el fortalecimiento de las instituciones.
“Yo creo que el gobierno de Kirchner, después de la elección de octubre, va a tener una gran oportunidad, porque ya habrá terminado la penuria del déficit de autoridad. Hará una elección muy buena, va a haber una gran diferencia entre el primero y el segundo”, señaló.
Para Alvarez entonces estarían dadas las condiciones para avanzar al respecto, aunque expresó algunas incógnitas sobre el eventual temperamento presidencial: “¿el Presidente trabajará sobre una idea de mediano plazo? Con un capital político muy consolidado, con la autoridad presidencial indiscutida, ¿pondremos la mira un poco más allá de la coyuntura?”.
Por último, también se interrogó sobre si “un Presidente sale de una elección muy victorioso, ¿convoca o no a discutir algunas cuestiones centrales de la Argentina a otros sectores?”
En declaraciones radiales, el dirigente dijo que “si no se pueden construir consensos, vamos a tener un sistema con mucha legitimación, pero con mucha confrontación” y sobre el estilo presidencial agregó que “quiero creer que esta etapa fue una etapa de transición, que el Presidente necesitaba reforzar su autoridad”.
Al respecto, Alvarez agregó que “la gente no está contenta con una política confrontativa, sino que quiere que los dirigentes encuentren puntos de coincidencia. Eso no resta votos; suma credibilidad, suma legitimidad y suma confianza”.
Sobre la oportunidad de avanzar en la búsqueda de consensos hacia el mediano plazo, Alvarez señaló que “estamos en las mejores condiciones de hacerlo porque hemos sufrido mucho y porque ese sufrimiento nos llevó a aprendizajes. Por ejemplo, ya no está esa discusión entre ‘Estado y mercado’ que estaba en años anteriores, que tenemos que ser un país abierto al mundo ya no se discute y tampoco la dicotomía agro-industria”.
En cuanto al momento económico actual, explicó que es el ideal para hacerlo, ya que “tenemos una macroeconomía sana, indicadores positivos y eso ayuda a pensar lo estratégico, porque si tenemos una economía en emergencia nunca se puede pensar”.
En cuanto a la actuación de la sociedad frente a la política, Alvarez marcó la “esquizofrenia” de los argentinos: “al presidente de la Rúa le dijimos, autista, ausente, tonto y ahora a éste le decimos fascista; nos cuesta el término medio”, señaló.
“Del Presidente se decía que iba a ser el ‘Chirolita’ de Duhalde y ahora que acumuló poder decimos que es ‘hegemónico’. Tenemos que tener instituciones y depender menos de hombres fuertes y más de instituciones fuertes y me parece que a partir de octubre se abre una gran posibilidad para transitar ese camino”, añadió.
Sobre los consensos en si mismos -que Alvarez planteará en materia económica en un libro que presentará mañana a las 19, en la sede de la Universidad de Bologna en Buenos Aires- explicó que “los acuerdos están mal vistos en la Argentina y yo he contribuido a que estén mal vistos porque la Alianza fue un acuerdo y salió mal”.
Para el ex dirigente del FrePaSo, las causas están enraizadas en los partidos: “la construcción de acuerdos están vistos como pérdida de identidad, como pérdida de capital político, como traiciones, como negocios por debajo de la mesa, como transacciones espúreas… Tenemos que llegar a un acuerdo de suma positiva, donde todos los que lo conformen ganan”, explicó.
Precísamente, sobre lo que llamó la “oligarquía partidaria”, Alvarez señaló que “hoy la política es mucha plata. El que quiere competir sin plata no puede, en general. Ya no hay un grupo de voluntarios y ciudadanos virtuosos que se juntan para armar un partido con ideas y se ponen a predicar, a explicar a debatir en las calles” y por eso apuntó a la cuestión del financiamiento de las estructuras partidarias.
“Eso permite que los grupos cerrados que vienen manejando los partidos desde hace mucho tiempo sigan consolidados en el poder.
El secreto es la repartija, la distribución de recursos, algunos muchas veces non sanctos, distraidos de los cuerpos legislativos, financiamientos discutibles que hacen que determinados grupos ostenten el monopolio o el duopolio del poder partidario en el país y la renovación o los cambios son muy difíciles”, advirtió.
Según el dirigente, los recambios no se dan en la clase política, “primero, porque no tenemos una juventud pujante e idealista ya que los pocos jóvenes que entran a la política reproducen los métodos nuestros, de los viejos. Al que la va bien en el mercado, en la vida privada, el que es un hombre que tienen trabajo, una profesión y gana dinero, la verdad que ponerse en la política…”, dijo.
Y sobre las metodologías partidarias, Alvarez agregó que “los jóvenes no pueden pisar un local partidario porque a los diez minutos se van espantados, porque allí lo único que se discute son los cargos a repartir, cómo sale el legislador tal, cómo se van a hacer las listas o cómo va a ser la posibilidad de llegar”.
En relación a su futuro, y consultado sobre si le gustaría integrar el Gobierno en una etapa de consensos comola que él imagina, Alvarez explicó que “cada hombre debe saber cuál es el tiempo que le corresponde. Yo creo que mi tiempo pasó, en términos políticos. Nunca fui un enfermo del poder y si no estoy en la política no sé que hacer en la vida. Ahora hago política desde otro lugar, desde las ideas. Si se puede colaborar con el país… no me quejo de eso. Lo que se puede aportar lo trato de aportar”, finalizó.
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