Ahora quedó sin pistas firmes la investigación del crimen de Lola
Richard Gutiérrez, alias “Conejo”, era el principal sospechoso de los investigadores y ayer fue liberado; para el abogado de la familia de la víctima, la causa judicial naufraga en dudas.
La pista del “Conejo”, la única que seguía la justicia, terminó, por ahora, en otro fiasco de la investigación por el asesinato de Lola Chomnalez. El changarín Richard Alejandro Gutiérrez fue liberado ayer tras declarar en el juzgado de esta ciudad y ser sometido a un careo con Juan Sosa, el otro albañil con el que trabajó sobre un techo del balneario de Valizas el domingo 28, el día de la muerte de la chica argentina.
Para la policía uruguaya, el “Conejo” era el sospechoso central del crimen. Se difundió el identikit con su rostro, se comunicó oficialmente que era intensamente buscado y se informó de su arresto anteayer en Cabo Polonio. Durante al menos cinco días fue el hombre más buscado en Uruguay. O quizá no fue tan buscado en realidad.
“Mi cliente no fue detenido, él se acercó a un patrullero en Valizas y se presentó voluntariamente”, dijo Andrés Sosa, abogado del changarín. Confirmó que su defendido se encontraba trabajando en Cabo Polonio desde el 4 de enero y que al regresar al balneario fue informado por su hermana sobre la investigación policial en su contra.
Durante los últimos días no hubo siquiera un patrullaje por Valizas, donde finalmente apareció el hombre buscado.
Trascendió que al llegar a la comisaría de Valizas los policías informaron a sus superiores de “la captura” del “Conejo”. Tan firme era para los investigadores policiales la pista de este hombre que un grupo especial de interrogadores llegó en helicóptero al pueblo de Castillos, adonde fue llevado detenido el sospechoso.
Todo se armó diferente ayer frente al juzgado. Un vallado más amplio, la guardia de infantería y un show de camionetas policiales movilizadas. Y el “Conejo” llegó esposado a las 10.40. Minutos después de las 19, la causa se desbarrancó otra vez con la liberación del sospechoso.
“Esta investigación está menos 10”, comentó uno de los hombres que estuvieron varias horas dentro del despacho de la jueza Marcela López. Todas las cartas se jugaron hacia el “Conejo”, pero ninguna prueba firme en su contra aportó la policía a criterio de la jueza.
Para el abogado defensor, Gutiérrez quedó completamente desvinculado de la causa, aunque fuentes judiciales señalan que todos los que pasaron por el juzgado se mantienen en condición de sospechosos.
Juan Sosa, el albañil que trabajó en Valizas con el “Conejo”, es otro que espera no volver a pasar por el juzgado.
“Ya pasé tres días en calabozos, buscan por donde no deben”, contó tras el careo que tuvo con su compañero. Quienes estuvieron presentes afirman que cada uno mantuvo sus dichos, pero que las declaraciones no alcanzaron más que para confirmar que en algún momento de la tarde de ese domingo el “Conejo” bajó solo del techo y volvió algunas horas después con viandas.
La explicación del hombre fue que su madre le había facilitado dinero. Esa señora, que ayer acompañó al hijo, había estado dos días antes en el juzgado en una presentación voluntaria y había afirmado en ese momento que ella le había entregado esa plata.
La sospecha policial era que el “Conejo” no tenía dinero y que apareció con billetes justo después del homicidio de Lola. La chica argentina llevaba 2500 pesos uruguayos en su mochila, ahora desaparecida.
También fue citado por el juzgado el hombre que descubrió el cuerpo de la adolescente. El cadáver fue hallado el martes 30 de diciembre en una zona posterior a los médanos, a unos cinco kilómetros del centro del balneario de Valizas.
Ese artesano argumentó en su momento que decidió explorar esa zona al ver salir del lugar a una persona que le pareció sospechosa. No pudo reconocer al “Conejo” como el individuo que merodeaba la zona en la que estaba semienterrada Lola. Eso también favoreció al que hasta ayer era el sospechoso principal.
La investigación, a cargo de una jueza subrogante, está naufragando por estos días. Así lo entiende el abogado de la familia de Lola. Presente en todas las audiencias, Jorge Barrera afirmó: “Es indudable que éstos no son los resultados que esperábamos ante el justo reclamo de la familia de conocer la verdad”.
El abogado pidió seguir todas las pistas y “no cerrar ninguna posibilidad”.
La investigación del homicidio de la adolescente argentina es una historia que empieza a ser circular, con arrestos y liberaciones inmediatas: sin pistas firmes.
USARON DRONES EN LA BÚSQUEDA
ROCHA (De un enviado especial).- Mientras en el juzgado la jueza Marcela López le tomaba declaración al “Conejo” Gutiérrez, en el lugar donde fue hallado el cuerpo de Lola Chomnalez seguía la búsqueda de la mochila de la víctima. Incluso se usaron drones para eso. En una investigación donde no abundan las pruebas físicas, es curioso que no se haya preservado la escena del crimen. La zona no fue demarcada con cintas, quedó abierta y cualquier curioso podía pasar.
Fuente: La Nación
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