AHORA RUEDA BUSCA BAJARLE EL TONO A SU PELEA CON MOYANO
La semana pasada se opuso a la reunión con el polémico líder piquetero Raúl Castells. Y ayer blanqueó por radio las diferencias con el camionero Hugo Moyano, promotor de aquel encuentro. “No nos vamos a poner de acuerdo en todo. Venimos desde prácticas y experiencias sindicales diferentes”, sostuvo Susana Rueda, la primera mujer que llegó a la conducción de la central obrera, ahora tripartita.
Sin embargo, Rueda trató anoche de bajarle el tono al episodio de la semana pasada. “Ya pasó”, le dijo a Clarín. Y aseguró: “No hay diferencias de ningún tipo. Nosotros seguimos priorizando la unidad, tratando de construirla. Pero no hay enfrentamiento.”
Moyano se mostró la semana pasada en la CGT junto al polémico Castells y otros “caciques” sindicales entre los que no estaban los otros dos cosecretarios de la central obrera, Rueda y José Luis Lingeri. Ayer le preguntaron a Rueda si eso fue una muestra de poder del camionero. Y ella respondió que no, y que obedece a “otras posiciones políticas o sindicales”.
“No vale la pena seguir dando vuelta por una situación que pasó la semana pasada. Tenemos que mirar y pensar el futuro”, dijo, con evidente intención de bajar el tono del asunto, la dirigente del gremio de la Sanidad a Clarín.
Lo cierto es que también buscó diferenciarse del camionero respecto al reciente conflicto del supermercado Carrefour, donde Moyano tomó medidas de fuerza para lograr traspasar a su gremio a los trabajadores del transporte que estaban enrolados en el Sindicato de Comercio, aunque después la Justicia falló en su contra.
“Si nosotros entramos a distorsionar la actividad sindical, pensando que porque tengo poder voy a tratar de meterme y acaparar este sector, y este otro sector y este otro sector, estamos destruyendo la fortaleza del sindicalismo”, expresó Rueda.
De todos modos intentó aclarar que esa definición no era una crítica a Moyano sino lo que ella opina en general. Pero recordó: “Nuestra organización nunca desafió a otra organización por afiliados que le pertenecieran a otra organización.”
Rueda instó a “tratar de preservar la identidad de los sectores que representamos cada uno” de los dirigentes sindicales que integran la CGT. Pero destacó, nuevamente conciliadora, que “éste no es un tema a discutir en este momento”.
“Hoy tenemos la preocupación de los dos millones de desocupados, de los tres millones de trabajadores en negro y del millón de trabajadores inmigrantes”, señaló.
Rueda aspira a que en las negociaciones por aumentos salariales propiciadas por el Gobierno no sólo se recupere lo perdido por la inflación sino que se supere ese porcentaje, “para mejorar el poder adquisitivo de los salarios”.
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