AHORA SE ROBAN LAS COLUMNAS DE ALUMBRADO DE LA CIRCUNVALACIÓN ROSARINA
La sustracción de cables de telefonía, energía eléctrica y televisión tiene múltiples antecedentes y parece haberse convertido en un hecho tan recurrente como habitual. Hasta las luminarias de las columnas instaladas en calles, avenidas y paseos son objeto de hurtos y daños permanentes. Pero los funcionarios nunca creyeron que pudiesen llevarse los propios postes de hierro del sistema de iluminación: tres de ellos ya fueron cortados y robados de la avenida de Circunvalación y hay varios preparados para su traslado.
El pasado miércoles una cuadrilla de la Dirección de Alumbrado Público de la Municipalidad de Rosario detectó un grupo de personas ajenas a esa dependencia cortando una columna en una zona considerada “paradigmática” en relación a la sustracción del cableado subterráneo.
El corte del poste se estaba llevando a cabo en la avenida de Circunvalación a la altura de bulevar Oroño sobre el nudo que la conecta con avenida San Martín y la autopista Aramburu a Buenos Aires. Además, justamente en ese sitio, el último robo de cables se produjo hace unos 15 días. Se trata de la red subterránea ubicada entre unos 60 y 70 centímetros debajo del nivel del piso. “Sacan el tendido sistemáticamente”, dijo el subdirector general del área, Ricardo Casañas.
No obstante, este no es el único sector de la Circunvalación donde se producen estos ilícitos; a la altura de Ovidio Lagos ocurre lo mismo. Este tipo de ilícito se tornó crónico ya que viene ocurriendo desde 2003.
Por esos lugares, el paisaje suele pintarse con pozos sobre el cantero central cada dos metros de distancia. Si se hurga, allí se detectan los cables que los delincuentes van escondiendo. “Es el típico robo hormiga; esta gente tiene todo el tiempo del mundo”, se quejó Casañas.
UNA TAREA COMPLICADA
Aunque ahora al hurto de cables se suma el de las columnas de hierro. En la noche del miércoles, personal municipal observó el efecto de las maniobras e hizo la denuncia correspondiente. Además, convocó al Comando Radioeléctrico. Con la presencia de la policía, se hallaron los restos de tres columnas cortadas casi a nivel del suelo, dos de ellas estaban todavía en el cantero central y la restante ya había desaparecido.
Además, frente a la villa La Granada (ubicada en diagonal al hipermercado Libertad) había otros tres postes cortados a la altura de la boca de conexiones (a un metro y medio del piso), pero no se los había logrado arrancar y quedaron doblados hacia el zanjón de la banquina. Se especuló con que los ladrones no habían conseguido concluir con su tarea.
Casañas sospechó que las incisiones se hacen con sierras; “es una especie de trabajo de preso, se debe tratar de gente acostumbrada al uso de la lima y la sierra”, ironizó.
El funcionario se mostró sorprendido por el ataque a los postes de hierro, sumamente difíciles de cortar. Tienen entre cuatro y cinco centímetros de espesor y casi 9 metros de altura, por lo que el trabajo no resulta nada fácil. Sin hablar de los recursos operativos para su traslado.
En ese extremo sur de la ciudad, no es la primera vez que roban estas columnas o intentan hacerlo. Un mes atrás se esfumaron dos soportes del alumbrado público instalados muy cerca del puente peatonal de Circunvalación que une el barrio Las Flores con su par de La Granada.
Esa área de la también llamada ruta A008 permanece además a oscuras desde hace unos tres meses producto del robo de cables. “No es que no se restablezca la iluminación, lo que pasa es que los cables se instalan de nuevo y los vuelven a sacar”, argumentó el funcionario. “No hay medida de seguridad alguna que permita mantener la zona iluminada”, añadió.
Habitualmente se suceden situaciones similares sobre el acceso sur donde suelen faltar cables y artefactos. Y lo propio ocurre en ciertas áreas de los barrios La Florida y San José de Calasanz.
-¿Van a reponer las columnas robadas?
-Lo vamos a hacer en la medida en que la seguridad de la zona lo permita. Las denuncias correspondientes están hechas y la Municipalidad prepara presentaciones oficiales destinadas a las autoridades policiales.
“En realidad ya sufrimos robos de columnas, pero nunca de este material. Antes nos han llegado a sacar palos de madera, de eucalipto, que fueron literalmente talados como si fueran árboles”, expresó Casañas. Estas situaciones se han dado, por ejemplo, en la zona de Nuevo Alberdi.
ROSARIO LÍDER
Con respecto al robo de cables, la empresa Telecom, que brinda el servicio telefónico para la zona norte del país, tiene a Rosario junto a la ciudad de Córdoba y al sector urbano Zárate-Campana como las ciudades donde estos ilícitos son más graves que en el resto de la Argentina.
Según datos suministrados por Telecom Rosario, el robo de cables sigue incrementándose no solamente en Rosario sino en todo el país. De 2003 al año pasado, aumentó un 71 por ciento. Sólo en Rosario, Córdoba y Zárate-Campana se registró un 45 por ciento más de ilícitos que en octubre de 2003.
La empresa constató la faltante de 576 kilómetros/par de cable en estas tres ciudades. El hurto de cables de telefonía, o de materiales eléctricos, se convirtió en un delito frecuente después de la devaluación de enero de 2002 cuando con la caída del régimen económico del “uno a uno” el precio del kilo de cobre pasó de 60 centavos a algo más de dos pesos. En el mercado ilegal se llega a pagar hasta 6 pesos el kilo del metal en Rosario.
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