AIRALDO: “EL GOBIERNO FAVORECE A UN PUÑADO DE GRANDES EMPRESAS”
El dirigente dijo que coincide con la necesidad de aumentar el stock ganadero pero cuestionó la decisión de poner un límite al peso de faena como anunció el ministro de Economía Roberto Lavagna. “Estamos de acuerdo con que se busque aumentar el stock de hacienda pero creo que no es la forma”, puntualizó.
Airaldo dijo que “habría que preguntarle a Lavagna cómo va a controlar los 300 kilos si no pone cajas negras en los frigoríficos de todo el país. Va a tener que informatizar todas las balanzas de los frigoríficos con cajas negras inviolables para que la medida sea efectiva”, consideró.
Según el dirigente, para aplicar la medida el Gobierno “va a tener que controlar animal por animal y balanza por balanza con la policía en todo el país”.
Airaldo dijo que con esta decisión “Lavagna está tratando de hacer algo para elevar el kilo de faena del animal, apuntando a un mayor stock de carne vacuna. Eso está muy bien pero si se hace con políticas integrales que tendrían que haberse implementado desde hace rato”, explicó.
El representante de FAA insistió en que “está bien que se intente hacer algo” para elevar el peso de la hacienda que va a faena”, pero consideró que “no se cuenta con los elementos para tomar una medida de estas características”.
El dirigente advirtió además que “a partir de que esta medida se ponga en vigencia va a faltar carne vacuna para el consumo del país” y comentó que en Buenos Aires “se está faenando todo por debajo de los 300 kilos”.
Resaltó que la medida “es muy difícil de aplicar pero es necesaria para aumentar el stock de carnes y en ese sentido se tendría que haber aplicado desde hace mucho tiempo, pero deberían estar acompañadas por desgravaciones impositivas”.
Agregó que en la actualidad “hay infinidad de pequeños productores que tienen sus terneros gordos en este momento y no los van a poder vender para faena”.
En esa línea el productor federado se manifestó “totalmente de acuerdo en que hay que aumentar el peso del animal que va a faena pero hay que ver bien de qué manera se hace esto”, dijo.
Airaldo advirtió que si a esta situación se le va a agregar un aumento en las retenciones como pasó con los lácteos “vamos directamente a contramano con el objetivo de aumentar la producción”.
Más adelante el dirigente cuestionó la medida y dijo que con estas acciones el Gobierno “está apostando a lo que apostaba el modelo Menem-Cavallo que es a la gran empresa”.
“No nos engañemos, si no se revierte la política neoliberal implementada por las dictaduras militares y apuntaladas por Menem-Cavallo el país va a seguir siendo un caos”, definió.
Para el dirigente “se podrá aumentar la producción de carne como aumentó la producción de soja, pero habrá que preguntarse en beneficio de quiénes se aumenta la producción. En beneficio del país nada, porque en Argentina tenemos cada vez más pobres y carecientes, porque todo apunta a beneficiar a los grandes”.
RETENCIONES
Consultado acerca de las posibles retenciones a la carne, el referente de FAA precisó que “se puede esperar que el Gobierno haga cualquier cosa contra la producción y a mí ya no me sorprendería porque lo que pasó con la lechería es una tamaña barbaridad, porque en definitiva quien va a pagar esa retención es el productor y el obrero del tambo, porque se está castigando al que menos tiene”.
Recordó en ese orden que “a la gran industria láctea y a los grandes supermercados que son los que distorsionan los precios no se les hace nada”
En este sentido -añadió- “nosotros estamos convencidos no solamente de que se sigue con la política neoliberal sino que se acentúa”.
Cabe recordar que los empresarios del negocio de ganados y carnes anticiparon que todavía no fueron convocados desde el sector oficial para analizar la situación sectorial.
Respecto de las asociaciones de criadores de razas bovinas, localizadas en las regiones ganaderas núcleo del país, cabañeros consultados durante el fin de semana, pusieron de relieve la “necesidad” de implementar medidas de “estímulo” para la actividad, así como financiamiento acorde con los ciclos ganaderos, tal como se impulsó en Santa Fe y algunas zonas del ámbito bonaerense.
En ese sentido, especialistas en economía ganadera que disertaron el sábado en Marcos Juárez, durante una jornada técnica, también expresaron preocupación por la elevada tasa de extracción que muestra la faena bovina nacional y la menor producción de terneros que se registró en el país durante los dos últimos ciclos productivos.
LA MEDIDA
La medida que tomó el Gobierno impactará fuertemente en la cadena de la carne. Decidió que el peso de faena de los bovinos deberá ser, como mínimo, de 300 kilogramos, a partir del 1 de noviembre y por un lapso de 180 días.
Esto permitirá aumentar sensiblemente la cantidad de carne producida y reducir, con más oferta, la presión que la creciente demanda ejerce sobre el precio del producto y los índices inflacionarios.
“A partir del 1 de noviembre próximo el peso mínimo de los vacunos destinados a faena será de 300 kilos, para aumentar la oferta del producto”, indicó el ministro de Economía, Roberto Lavagna, durante la conferencia de prensa que brindó en el Palacio de Hacienda, junto al secretario de Agricultura, Miguel Campos.
El precio de la carne “por el momento está bien, pero podría estar mejor”, sostuvo Lavagna. En tanto, Campos explicó que “se busca mejorar el stock ganadero para que se guarden las hembras para la cría y vayan al mercado animales más pesados”.
La medida del Gobierno podría generar dificultades en muchas empresas agropecuarias que se dedican a engordar animales livianos -que terminan y envían a faena con menos de 300 kilos- dentro de los cuales hay tanto terneros machos como hembras.
La medida, adoptada por Resolución 645, es la primera modificación de los pesos de faena de la hacienda ordenados desde el año 1973, cuando todavía existía la ex Junta Nacional de Carnes. Comenzará a regir al promediar la primavera “para dar tiempo a los productores a adecuar sus planteles”, indicó Campos.
“Lo que un productor antes vendía como ternera ahora tendrá que venderla como vaquillona o vaca, con lo cual aumentará la oferta de carne porque se obtendrá más producción faenando el mismo número de animales”, explicó Campos.
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