AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR
Siendo superior a su rival, pero sin jugar bien, Unión se fue al descanso en ventaja, pura y exclusivamente por dos apariciones decisivas de César Pereyra sobre el final de la primera etapa.
Las cosas no habían empezado bien para el local: a los 9 minutos, Leonardo Ramos metió un bombazo desde 25 metros que se coló en el ángulo de Nicolás Tauber, que extrañamente decidió no armar barrera en la jugada.
A Unión le costaba mucho generar peligro en el área de Chacarita, ya que García y Castillo no se asociaban en la mitad de la cancha para crear fútbol.
Por eso, las complicaciones para Vivaldo siempre llegaron a través de pelotas paradas y remates de media y larga distancia.
Cerca de la media hora de juego, Silguero modificó las cosas en el mediocampo: le pidió al “Pitu” García que se tirara unos metros a la izquierda, pasando “Pomelo” Castillo a jugar casi como enlace.
De todas maneras, las escasas apariciones de Pereyra y Bazán Vera complicaban las cosas para los rojiblancos… pero, el “César” apareció dos veces sobre el final y le dio un respiro a Unión.
A los 42, García envió un centro al área, Sartori y Ramos chocaron, y Pereyra aprovechó el error para decretar el empate. A los 49, cuando ya se jugaban 4 minutos de descuento, el delantero remató al arco y la pelota se metió, luego de una pobre reacción de Vivaldo, que inclusó despertó el grito de “agradecimiento” de la hinchada rojiblanca, que coreó su nombre.
Pero en el complemento el trámite del partido cambió de golpe: Clausen decidió el ingreso de Figueroa en lugar de Herrera durante el entretiempo, y Darío Fernández y Cerutti comenzaron a tener un mejor socio para la creación.
A los dos minutos, Cerutti quedó mano a mano ante Tauber y volvió a empatar el partido; a los 7, Sartori puso en ventaja otra vez a la visita luego de una pelota parada; y a los 18, Piatti parecía definir todo.
Unión estaba perdido en la cancha y era superado en todas las líneas por el conjunto “Funebrero”.
Entonces, Silguero metió dos cambios que le dieron “aire” al mediocampo: a la cancha Germán Peirotti e Ignacio Canuto, en lugar de Castillo y Mazzoni.
“Manchita” se mostró más movedizo que “Pomelo” y a partir del ingreso de él los “tatengues” jugaron mejor.
Chacarita pudo definirlo en un mano a mano de Figueroa ante Tauber, pero el volante ofensivo sobró la jugada y le regaló la pelota al arquero.
A la media hora, Urresti, que estaba desaparecido, recuperó una pelota y habilitó a Pereyra, que desbordó y tiró un centro para que Daniel Bazán Vera, de pobre partido, convirtiera el 4 a 3.
De ahí en más todo fue rojiblanco, ante la desesperación por conseguir el empate, que llegó a los 37, gracias a una gran definición de Pereyra ante Vivaldo.
En ese momento García sufrió un calambre y Silguero redobló la apuesta; metió a Octavio Bassó y quedó con tres delanteron en cancha para tratar de ganarlo, pero no alcanzó.
Unión no jugó bien, pero al menos pudo rescatar un punto, en un partido que parecía absolutamente perdido.
Ariel Donnet vio la quinta amarilla y no podrá estar ante Defensores de Belgrano, el jueves por la noche, televisado para todo el país.
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