AL MENOS 25 PRISIONEROS MURIERON POR TORTURAS EN IRAK Y AFGANISTÁN
Al menos 25 prisioneros murieron por torturas infligidas por militares estadounidenses en Irak y Afganistán, informó hoy el Ejército, mientras en el Congreso creció la indignación por los casos de abusos en la cárcel iraquí de Abu Ghraib, tras escuchar a oficiales citados.
El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, negó haber demorado los informes militares sobre el tema y prometió que el Pentágono “actuará” sobre los responsables de los crímenes.
Treinta y cinco casos de tortura causaron la muerte de 25 prisioneros en Irak y Afganistán, informaron hoy los oficiales del Ejército norteamericano a la prensa acreditada en el Pentágono.
Las cifras surgen de las investigaciones conducidas desde diciembre en ambos países, a partir de denuncias contra militares estadounidenses, agregó la versión.
El general Donald Ryder, responsable de la aplicación de las penas del sistema penitenciario militar, precisó que los muertos incluyen dos presuntos homicidios de prisioneros por parte de los militares, el crimen de un prisionero que intentó escapar y otros diez casos que están siendo investigados.
Ryder agregó que el origen de otros doce casos de muertes entre prisioneros sigue sin esclarecerse.
Poco antes los senadores escucharon a los generales convocados a informar sobre el tema en el Capitol Hill.
El presidente de la comisión de Fuerzas Armadas del Senado y alineado con la Casa Blanca, John Warner, sostuvo que “existieron episodios similares también en Afganistán”.
“No nos dijeron todo, pero nos hicieron comprender que eran aislados y limitados en número”, agregó.
Bush pidió que se tomen medidas contra los responsables
El presidente Bush -agregó McClellan- insiste “verdaderamente” en que el Pentágono “investigue y tome medidas contra los responsables”.
En el marco de la investigación de Defensa, el ex comandante de la prisión de Guantánamo, el general Geoffrey Miller, fue enviado a Irak.
“Bush quiere saber si hay que estudiar un problema más general. Quiere saber toda la historia”, dijo una fuente del gobierno.
En un encuentro con la prensa, Rumsfeld fue consultado insistentemente sobre la reserva que durante semanas rodeó al escándalo de la cárcel iraquí, luego de que varios miembros del Congreso expresaron dudas en ese sentido.
“El comando central -agregó Rumsfeld- comunicó públicamente pocos días después, en enero, la existencia de una investigación”.
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