AL QAEDA ATACÓ LA EMBAJADA DE EE.UU. EN SIRIA
Milicianos islámicos de una organización presuntamente vinculada a la red terrorista Al Qaeda intentaron ingresar el martes en la embajada estadounidense usando fusiles automáticos, granadas y al menos una camioneta cargada de explosivos, informaron fuentes gubernamentales.
Cuatro personas murieron en el audaz ataque, entre ellos tres de los atacantes, pero ningún estadounidense resultó herido.
Al principio, nadie se atribuyó la responsabilidad por el ataque. Pero el embajador de Siria en Estados Unidos, Imad Mustafá, declaró a la red de televisión CNN que se sospechaba de la organización Jund al-Sham, una filial de Al Qaeda. La organización fundamentalista islámica ha sido culpada por varios ataques en Siria en años recientes, añadió el diplomático.
La secretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice elogió a los agentes de seguridad sirios por repeler el ataque. Añadió que es demasiado temprano para saber qué organización actuó en el sangriento incidente.
Un agente de las fuerzas antiterroristas de Siria murió, y otras 11 personas fueron heridas, dijo la agencia noticiosa oficial de esta nación. Entre los heridos figuran un policía, dos iraquíes, y siete personas que trabajaban en un taller mecánico cercano.
La televisión siria dijo que un vehículo usado por los atacantes estaba equipado con explosivos, pero que no fue detonado. Sin embargo, un testigo dijo que otro vehículo sí explotó, y secuencias de la televisión mostraron un automóvil incendiado cerca de la embajada de Estados Unidos.
El ministerio del Interior de Siria dijo que un cuarto atacante fue herido en el incidente, que calificó de “ataque terrorista”. El atacante se halla bajo custodia policial.
Al parecer, los atacantes no lograron franquear los altos muros que rodean el complejo de la embajada en un vecindario de Damasco.
Un comunicado de la embajada de Estados Unidos dijo que la sede diplomática fue atacada a las 10:10 de la mañana y que todo el personal estaba sano y salvo. Un guardia sirio en la embajada fue herido por armas de fuego, y fue internado en un hospital local, dijo el comunicado.
El encargado de negocios de la embajada, Michael Corbin, se reunió con el ministro del Interior de Siria, Bassam Abdel Maguid, en el sitio donde se registró el incidente, de acuerdo a la información. Añadió que el gobierno sirio prometió completa cooperación en asuntos de seguridad.
Además, un diplomático chino resultó levemente herido al recibir esquirlas de metralla mientras se hallaba encima de un garaje de la embajada china, informó la agencia oficial Xinhua.
Un testigo dijo que un guardia sirio frente a la embajada murió, pero el gobierno no confirmó de inmediato el hecho. En la embajada, una guardia local patrulla el exterior del complejo, mientras que infantes de Marina estadounidenses son los principales responsables por la protección de documentos y por repeler a los atacantes dentro del complejo.
Testigos dijeron que los atacantes gritaron “Alá Akbar!” (“¡Dios es grande!”) cuando lanzaban granadas hacia la muralla que protege la embajada. No quedó claro si alguna granada superó el muro de unos dos metros y medio de alto.
Después del asalto, la calle frente a la embajada estaba regada de sangre y había un vehículo quemado, al parecer de los atacantes. Una camioneta deportiva con placa diplomática estadounidense tenía un balazo en el parabrisas y varias garitas cercanas tenían las ventanas reventadas.
Hay unos 40 diplomáticos estadounidenses en la embajada, informó un vocero del departamento de Estado.
El ataque ocurrió en un momento de alta tensión entre Estados Unidos y Siria, por la reciente guerra entre Israel y Hezbollah en el vecino Líbano.
El analista Claudio Fantini dijo en Radio 10 que si se hubiera cometido sería “un acto osado” del terrorismo.
“Si se hubiera cometido este ataque ahora Siria estaría ubicado en el blanco de una represalia norteamericana”, afirmó el especialista.
Esta no sería la primera vez que un grupo extremista suní golpea en la zona.
Fantini dejó abierta la posibilidad de que este atentado frustrado forme parte “de una paranoia de los servicios de inteligencia” y de “un ardid propagandístico” de Siria.
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