AL RESCATE DE LAS TRADICIONES
En Santa Fe se erigen alrededor de un centenar de museos provinciales y privados que evocan sucesos simbólicos, identidades culturales de cada lugar y hasta exhiben elementos de los primeros inmigrantes
En el territorio de la provincia hay unos cien museos que intentan rescatar la cultura y el pasado de las distintas comunidades.
A lo largo y a lo ancho de la bota santafesina se erigen cerca de un centenar de museos que preservan identidades culturales de cada lugar, evocan acontecimientos históricos y hasta exhiben elementos que pertenecieron a los primeros pobladores de cada región. En muchos casos, estos ámbitos de rescate –que por lo general funcionan en una vieja casona que se conserva como patrimonio urbano– se montaron con materiales procedentes de archivos comunales o de colecciones de particulares. Además, estas galerías se anotan como atrayente opción turística a la hora de dar un paseo por la provincia.
“Los museos de Santa Fe se manejan con una política avanzada, están muy actualizados y trabajan en beneficio de la educación, de la cultura y de la comunicación. Estos museos cuentan con personal capacitado, renuevan sus muestras todo el tiempo con un criterio dinámico”, comentó la subsecretaria de Cultura provincial, Ana María Cecchini.
Según destacó Cecchini, “la Secretaría de Cultura no sólo colabora con los museos que dependen de la provincia, sino que además envía subsidios a los museos privados para fomentar la labor de recuperar las memorias de cada lugar”.
“En estos museos se rescata la historia de los pueblos, se conservan elementos que pertenecieron a los fundadores de las colonias. Además, en estos últimos años se abrieron nuevos museos y centros culturales producto del auge turístico que se vive en la provincia”, asoció la funcionaria del gobierno de Santa Fe desde el otro lado del teléfono.
En ciertos casos, además de poder observar obras de artistas locales y enterarse de sucesos simbólicos de cada lugar, en estos museos se respira un aire humedecido y los objetos huelen a viejo. Algunas exposiciones se despliegan en el edificio comunal, otras se instalaron en recicladas estaciones de trenes. Como se dijo, en los últimos años los museos santafesinos se fueron propagando, a tal punto que en 1999 decidieron asociarse.
PASEN Y VEAN
Hace siete años se creó el Museo “Raíces de mi tierra” en las afueras de la localidad de Arequito, ubicada en el Departamento Caseros, a 80 kilómetros de Rosario y donde viven algo más de siete mil personas. Su mentor, Oscar López, de 55 años, se presentó como “un fanático de las antigüedades”.
“Desde hace tiempo me dedico a juntar viejos carros por las distintas taperas de la zona. Acá en el museo tengo quince, todos eran tirados por caballos. Hay carretas, sulkys, vagonetas, volantas, también una americana (como un sulky pero más moderna) marca Peugeot de 1880.
Hasta tengo un carro que usaba el Ejército”, contó López, que desde hace un tiempo vive en una de las habitaciones del museo. “Tomé esta decisión porque éste es mi mundo”, acotó con total franqueza.
“También hay una réplica de una pulpería con capacidad para unas treinta personas donde se exhiben alrededor de tres mil antigüedades. Además, podés encontrar una colección de hojitas de afeitar, de tarros de azúcar y yerba que datan de 1920, una maleta de cuando el maíz se juntaba a mano, una desgranadora y bombillas de mate de 1860. Yo a veces salgo a pasear por el pueblo con una volanta de 1880 restaurada”.
Según López, “en varias oportunidades” llegaron compradores al museo ofreciendo importantes sumas de dinero por algunas de las tantas reliquias que ahí se exhiben, aunque para Oscar “estas cosas no tienen precio”.
Antes de despedirse y con absoluta amabilidad, Oscar invitó a conocer el museo y, para que la visita sea aun más tentadora, ofreció pan y salames caseros.
El 2 de diciembre de 1990 Evaristo Aguirre decidió crear en la ciudad de Casilda el Museo Particular de Antropología e Historia Natural “Los Desmochados” con el propósito de levantar “un museo de ciencias naturales”.
“Un equipo de aficionados dedicado a la investigación decidimos recolectar, sobre todo a orillas del río Carcarañá, elementos arqueológicos y paleontológicos de la prehistoria. Además, en el museo hay salas que no sólo refieren a la historia natural de Casilda sino también a la historia política y social de la ciudad”, relató Aguirre.
“El museo es un rescate familiar, incluso está instalado en una de las habitaciones de mi casa”, describió el aficionado casildense, al tiempo que subrayó que “los trabajos que se hacen en el museo apuntan a salvar patrimonios culturales”.
A su vez, cabe destacar que el museo de antropología de Casilda es visitado por contingentes escolares de toda la provincia y el acceso es libre y gratuito.
Al repasar el padrón de la Asociación de Museos de Santa Fe se despliega un abanico de ofertas que no dejan de llamar la atención.
El Museo Histórico Comunal de la Colonización Judía “Rabino Aarón Haleví Goldman” es el museo de la primera colonia judía del país nacida en la localidad santafesina de Moisés Ville. El museo lleva ese nombre “en honor al jefe espiritual del primer grupo de inmigrantes judíos” que dio origen a esta localidad del norte provincial en 1889.
En Carlos Pellegrini, en terrenos que pertenecieron al antiguo Ferrocarril Nacional Bartolomé Mitre, hoy concesionado al Nuevo Central Argentino, se recuperó la estación de tren “respetando la original arquitectura que caracteriza a esta singular edificación” y se eligió ese lugar para montar el Museo Histórico de esa localidad.
“En poco menos de seis meses este pintoresco lugar se convirtió en el solar adecuado para guardar celosamente testimonios, historias familiares, fotos, objetos y recuerdos entrañables que significan volver a nuestras raíces y valorar todo aquello que forma parte indisoluble del basamento cultural de Carlos Pellegrini”, informa la comuna de esa localidad a través de su portal en internet.
El Museo de la Fotografía de Rafaela nació en 1987 impulsado por el Foto Cine Club de esa ciudad. Desde julio de 1998 integra el complejo museográfico de esa ciudad, junto al Museo Municipal de Bellas Artes, el Museo Histórico, creado en 1956, y la Colección de Arte Precolombino “Armiño Weis”.
En el complejo se pueden encontrar objetos del mundo de la fotografía, imágenes de Rafaela de fines del siglo XIX y principios del XX, de familias y personajes locales. También se exhiben obras contemporáneas de autores argentinos y extranjeros que permiten apreciar los estilos y conceptos de sus creadores, tanto en monocromo como en papel color.
Según se detalló desde la Municipalidad de Rafaela, “el Servicio Educativo de los Museos Municipales se planteó objetivos de trabajo directamente relacionados con la transmisión de la historia local y el rescate de las tradiciones, usos y costumbres de los inmigrantes como medio de construcción de identidad”.
La Asociación de Museos trabaja por la preservación del patrimonio cultural
La Asociación de Museos de la provincia de Santa Fe es una entidad civil sin fines de lucro fundada el 24 de setiembre de 1999. La asociación agrupa a alrededor de ochenta museos entre públicos y privados, aunque hay algunos más que no están asociados. Según los impulsores de la asociación, “el objetivo es crear mejores condiciones de protección, preservación y conservación del patrimonio tangible e intangible de los habitantes de la provincia de Santa Fe”.
En tanto, de común acuerdo con la Dirección de Patrimonio y Museos de la Secretaría de Cultura de la Nación, el sábado 10 de junio se realizará en el Museo Castagnino el Primer Encuentro de Museos Provinciales, Municipales y Comunales de la provincia de Santa Fe. Además, los museos privados también fueron invitados a participar de la jornada. La bienvenida estará a cargo de Esteban De Lorenzi, presidente de la asociación. Para más información: www.museosdesantafe.com.ar.
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