ALCALDES ESPAÑOLES SE NIEGAN A CELEBRAR CASAMIENTOS GAYS
Numerosos alcaldes del opositor Partido Popular se negarán a celebrar matrimonios homosexuales adhiriendo al llamado a la desobediencia de los funcionarios civiles formulado desde el Vaticano por el presidente del Consejo Pontificio para la Familia, el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo.
El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, y el Fiscal General del Estado, Cándido Conde Pumpido, advirtieron a los intendentes rebeldes que las leyes están para cumplirse mientras que el Partido Socialista exhortó al líder popular, Mariano Rajoy, a ordenar a sus partidarios a atenerse a una ley aprobada democráticamente por el Parlamento español el jueves pasado y que entrará en vigor en junio.
El PP, en la oposición, gobierna en más de tres mil ciudades y pueblos en España.
Una encuesta del Centro de Estudios Sociológicos realizada cuando se presentó el proyecto indicaba que el 66% de los es pañoles estaba de acuerdo sobre el matrimonio homosexual mientras un 25,2% se oponía.
El gobierno del PSOE, que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero, estima que la nueva ley beneficiará a unos cuatro millones de personas.
El cardenal López Portillo había declarado en la Santa Sede que “no se pueden imponer cosas injustas a los pueblos. Por eso, la Iglesia llama con urgencia a la libertad de conciencia y el deber de oponerse”. El alcalde de Valladolid apoyó este criterio al declarar que “soy católico antes que político, lo que me impide casar a homosexuales”.
En iguales términos se expresaron los alcaldes conservadores de León, Mario Amilivia, y de Avila, Miguel Angel García, quien calificó el gesto de su colega de León como “de buena hombría”.
Las declaraciones más polémicas las formuló Luis Fernando Caldentey, alcalde de Pontons, en Cataluña: “Para mí el gay es una persona tarada, que nace con una deformación física o psíquica”, señaló y dijo que “es inmoral” el matrimonio entre personas del mismo sexo y que considera esa situación como “deforme”. “Lo normal es que las personas nazcan machos o hembras. No he visto nunca a dos perros machos haciendo el amor. No es natural. Yo lo tengo bien claro: si unos gays o lesbianas me piden que los case, me negaré rotundamente”.
Para frenar la oleada de críticas que se veían venir por estas declaraciones, el portavoz del PP en Cataluña, Frances Vendrell, afirmó que los comentarios de Caldentey “no responden en absoluto al pensamiento del Partido Popular”.
El ministro López Aguilar defendió, por su parte, las reformas del Código Civil que equiparan los matrimonios hetero y homosexuales y señaló que “no cabe la objeción de conciencia para cumplir leyes aprobadas por el Parlamento”. El ministro agregó que “cumplir la ley no afecta en absoluto a la libertad de conciencia ni a la libertad religiosa porque en España el matrimonio sacramen tal está salvaguardado”.
El vocero socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificó de “reaccionarias” las posiciones manifestadas por los alcaldes populares e instó al presidente del Partido Popular a que “no se tape los ojos cuando los ediles dicen que no van a cumplir la ley. Tienen que cumplir las leyes cuando les gustan y cuando no les gustan. Pero, el líder del PP no hace nada”, afirmó.
Rajoy señaló que “no había necesidad de impulsar la ley que supone un grave error y genera tensiones y conflictos”. Explicó, además que “el gobierno tendría que haberlo pensado un poco más. Sólo Holanda permite la adopción de niños por parte de homosexuales, junto a Bélgica, donde se permiten estos matrimonios. No había una razón para que España se ponga a la cabeza. En relación a las negativas de varios alcaldes a celebrar matrimonios homosexuales, Rajoy se limitó a exhortar a la prudencia.
Por su parte, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, Juan Luis de la Rúa, señaló que “los jueces no podrán negarse en ningún caso a celebras bodas entre homosexuales porque cometerían el delito de prevaricación”.
Algunos alcaldes del PP de ciudades importantes como Madrid y Cádiz ya han anunciado que cumplirán la ley y celebrarán bodas entre personas del mismo sexo. El intendente de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, es el alcalde más importante que tienen los populares.
Otros alcaldes del Partido Popular señalaron que no celebrarán matrimonios homosexuales pero que delegarán esas funciones en concejales que estén dispuestos a hacerlo.
Este contenido no está abierto a comentarios

