ALEJANDRO AGRESTI LLEGÓ A HOLLYWOOD
Es una superproducción: 60 millones de dólares, con Keanu Reeves y Sandra Bullock como protagonistas, Chicago como escenario, el sello de Warner Bros. y música, se dice, que compuesta por Prince.
El argentino Alejandro Agresti está dando los toques finales de La casa del lago, el film que se estrena en Estados Unidos el 16 de junio y que llega a la Argentina en agosto. La película es conocida también como Il Mare y se trata de una remake del film coreano Siworae.
La historia es más o menos así. Kate Forester (Bullock) decide cambiar de ambiente: atrás quedará Illinois y el futuro lleva el nombre de Chicago. Pero aunque verdaderamente quiere irse, lo que más nostalgia le da es dejar su casa, una especie de refugio que da al lago. Por alguna razón decide canalizar su angustia dejándole una carta al nuevo inquilino… quizá con recomendaciones para que cuide un lugar tan especial.
El inquilino es Alex Wyler (Reeves) y cree que la carta que encuentra en el buzón es una broma: está fechada en el invierno de 2006 y él vive en el invierno de 2004.
En tiempos de e-mail, estos dos personajes deciden seguir escribiéndose, a través del buzón. Cada día los dos dejan cartas para el otro. Hasta que ella, para aclarar el malentendido del tiempo, escribe una pregunta sencilla: “¿Qué día es hoy?”.
Lo que pretendía aclarar un problema de calendario, complica más la historia: los dos descubren que estuvieron en la misma casa, en un supuesto mismo tiempo, pero en realidad están a dos años de distancia: ella está dejando una casa que, en realidad, está siendo habitada por él… dos años antes.
Claro, los personajes se enamoran y, al mismo tiempo, se preguntan si será posible el romance… con el tiempo que los separa.
El drama romántico que dirige Agresti vuelve a juntar en la pantalla grande a Bullock y Reeves después de su éxito de acción, Máxima Velocidad. Y claro, eso sí que fue antes… doce años antes.
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