ALEMANIA LO GANÓ SOBRE LA HORA
Alemania mudaba su localía de Munich a Dortmund para recibir a Polonia por la segunda fecha del Grupo A. La vuelta al equipo de Michael Ballack, una de las máximas figuras del equipo, sin dudas incrementaba la motivación de la gente. Con un triunfo, los dirigidos por Klinsmann se aseguraban el pase a octavos de final. Enfrente aparecía una selección polaca que en el debut (derrota 2-0 ante Ecuador) había evidenciado muchas fragilidades. Con los dos obligados a ganar, la previa hacía pensar que podía darse un buen partido.
Y reinó la lógica en el arranque. Alemania se plantó en campo rival e intentó ganar rápidamente el mediocampo. Lo logró fundamentalmente porque Polonia, si bien necesitaba imperiosamente sumar de a tres, tomó una actitud algo especulativa. No era para menos, claro, porque chocaba contra una potencia y encima en condición de visitante.
El dominio alemán, netamente territorial, disminuyó hacia el cuarto de hora inicial de juego. Polonia se afianzó un poco más en el terreno local y adelantó sus líneas. Lastimar a Lehmann y compañía era la segunda misión del equipo de Janas. Para nada imposible, teniendo en cuenta que las principales falencias de Alemania se encuentran en el sector defensivo.
El correr de los minutos terminó de emparejar el trámite. A los veinte, los alemanes tuvieron la más clara. Tras un centro desde la izquierda, Klose cabeceó solo, pique al suelo, y la pelota salió desviada por muy poco. Polonia respondía con desbordes por una y otra banda. Por la derecha, Jelen se tornaba incontenible, mientras que Zurawski inquietaba con su sola presencia en el área.
Eran pocas las chances de gol y el partido era muy friccionado. A ambos les costaba mucho crear peligro y sufrían la falta de profundidad. De todas maneras, a base de lucha y entrega, protagonizaban un choque entretenido. Con gran dinámica. Las últimas dos antes del descanso fueron para Alemania y estuvieron en los pies de Podolski. En la primera, metió una linda media vuelta que fue bien controlada por el arquero Boruc, y en la siguiente, tras una gran jugada en equipo por izquierda, remató cruzado, afuera. Llegaba el entretiempo y se mantenía el suspenso.
Afortunadamente para los presentes, el parate de quince minutos no provocó cambios en el desarrollo. Al menos se mantuvo el ritmo. Alemania, con la pelota. Polonia, en su campo y a la espera del momento ideal para salir de contraataque. En el arranque nomás tuvo una Klose (por arriba, como siempre) pero no pudo conectar y recibió el reproche de Ballack. La respuesta no tardó en llegar: fue por intermedio de un remate del movedizo Jelen que no llegó a destino.
Pasaba el tiempo y Alemania se desesperaba. Cerca de los veinte volvió a aparecer Klose, el más participativo en la ofensiva. Y llamativamente, esta vez fue con los pies. Metió un buen disparo, de media vuelta, que el arquero Boruc rechazó hacia su izquierda. Como las cosas no le salían tocando al ras del suelo, el equipo de Klinsmann comenzó a utilizar el juego aéreo cada vez más. Pero hasta ese momento parecía no haber caso.
A quince minutos del final, la cosa se puso negra en serio para Polonia. Sobolewski, quien estaba amonestado, recibió la segunda amarilla y fue expulsado por el árbitro español Medina Cantalejo. A la salida de ese tiro libre, Klose anticipó a todos, la peinó y la pelota salió muy cerca del palo derecho de Boruc. El arquero volvió a lucirse en la siguiente, otra vez ante Klose, quien remató casi desde el punto penal y no pudo convertir. Con uno más, Alemania iba con todo por la victoria y Polonia aguantaba el empate como podía.
Pero por la cabeza de ningún alemán pasaba la idea de resignarse al cero a cero. Y tanto fueron los de Klinsmann que entraron lo que tanto buscaban. A un minuto del final, Klose y Ballack reventaron el travesaño. Y en el descuento, el estadio de Dortmund explotó. Odonkor desbordó por derecha y envió un centro bajo. Por el medio apareció Neuville, quien le ganó a todos, se arrojó contra la pelota y la mandó a la red. Después del sufrimiento, el desahogo llevaba alivio a Alemania, que respiró, volvió a sumar de a tres y quedó a un paso de los octavos de final. Polonia, casi afuera.
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