ALEMANIA RESPALDÓ A LA ARGENTINA EN LA RENEGOCIACIÓN DE LA DEUDA
El gobierno argentino recibió ayer el respaldo del gobierno alemán en el proceso de reestructuración de la deuda, en medio de una ola de reclamos por una mejora en la oferta que vienen realizando países que integran el Grupo de los Siete (G7), fundamentalmente encabezados por Italia.
En tanto, el Comité Global de Acreedores reclamó ayer desde Washington que el gobierno destine 5 mil de los 18 mil millones de dólares de sus reservas para realizar un pago en efectivo como parte del proceso de reestructuración de la deuda.
El embajador alemán en Buenos Aires, Rolf Schumacher, aseguró ayer que la renegociación de la deuda en cesación de pagos debe ser entre los tenedores de bonos y el Estado argentino y no afectar las relaciones bilaterales entre ambos países y ratificó el “interés político” de Berlín en que se estabilice la economía argentina.
El embajador saludó los “importantes avances” del gobierno en la negociación con los bonistas, y confirmó las gestiones de funcionarios teutones para morigerar las presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el G7 sobre Argentina.
“El problema de los bonistas alemanes no es un problema bilateral sino uno particular entre ellos y el Estado argentino, y no debe afectar las relaciones entre los gobiernos”, sostuvo el diplomático.
De esta manera, el embajador alemán en Buenos Aires diferenció la postura de su gobierno de la que adoptó el italiano, en abierto respaldo a los reclamos de los bonistas de ese país, situación que dejó en claro el fin de semana pasado el ministro de Economía, Roberto Lavagna en Washington durante la asamblea del FMI y el Banco Mundial.
A juicio de Schumacher, “el gobierno está haciendo avances importantes” en su trato con los acreedores, y el acuerdo definitivo “va a ser un aliento para que los extranjeros inviertan más en el país”.
“Muchos empresarios alemanes y de otros países están pensando en invertir en Argentina, y esto va a ayudar a despejar las últimas dudas que les quedan”, vaticinó, tras señalar que “sólo con las inversiones argentinas no alcanza para crear los empleos que necesita el país”, por lo cual recomendó “atraer otros capitales para complementarla”.
Schumacher ya había hecho llegar meses atrás su apoyo al gobierno en la reestructuración de la deuda, pero sus palabras cobran relevancia luego de que funcionarios de ese país ayudaran este fin de semana a que la declaración final del Comité Monetario y Financiero del FMI no contuviera conceptos tan duros sobre Argentina como los que venía pronunciando su titular, Rodrigo Rato.
El ministro Lavagna mantuvo en la Asamblea Anual del FMI en Washington un breve encuentro con su par alemán de Finanzas, Hans Eichel, quien pidió que se revea el caso argentino y resultó clave para bajar el tono a las críticas, según fuentes de la delegación oficial.
“Alemania fue siempre el primer aliado europeo de Argentina”, ratificó ayer Schumacher, y recordó la visita que realizó a Buenos Aires el canciller Gerhard Schröder en febrero de 2002, “cuando a ningún mandatario se le ocurría venir aquí”.
El ministro Lavagna, quien confirmó que el próximo “jueves” se hará una oferta a las AFJP para salir del default (ver aparte), cuestionó a países como Italia y Japón que demostraron extrema dureza sobre el caso argentino en el marco de las negociaciones por la deuda, aunque subrayó la diferente actitud que demostró el FMI. Así, consideró que Italia, uno de los países que mostró mayor intransigencia hacia el caso argentino, va a tener que “elegir” entre sus tradicionales relaciones con el país o “los bancos y los comisionistas”.
Mauro Sandri, abogado de los bonistas italianos, advirtió que si el ministro Lavagna “mantiene” su oferta de pagar unos treinta centavos por cada dólar a los inversores privados, “nunca más ningún italiano financiará deuda pública argentina”.
Mientras Lavagna regresaba al país, el equipo de Economía conformado por el secretario de Coordinación Técnica, Leonardo Macdur, y el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, viajaron desde Washington a Nueva York para reunirse con abogados del Estado Argentino y definir cuestiones referidas a la presentación de la oferta de la deuda ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC).
Mientras tanto, desde la capital estadounidense, el Comité Global de Acreedores, el más mediático de los grupos de inversores que reclaman una mejora en la propuesta argentina anunció ayer la incorporación al grupo de la Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default (Adapd), que representa a los acreedores locales.
Hans Humes, uno de los líderes del Comite Global, aseguró que “la capacidad de pago de Argentina está mejorando” y reclamó que la Argentina destine 5 mil millones de dólares de las reservas para mejorar la oferta de reestructuración con un pago en efectivo.
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