ALEMANIA TAMBIÉN SE QUEDÓ AFUERA MUY RÁPIDO
Otro grande afuera de la Eurocopa. Primero se fue España, después Italia y ahora Alemania. Sorpresa grande y decepción para los organizadores, que se encontrarán con impensados cruces por los cuartos de final.
La sorprendente República Checa (sumó el puntaje ideal en la ronda inicial) le ganó injustamente 2-1 a Alemania, en un partido que tuvo no menos de quince situaciones de peligro. Y casi todas fueron en el área de los checos. ¿Cómo se explica este resultado? No es fácil hacerlo.
Michael Ballack, el delantero más peligroso de la noche, abrió el marcador a los 21 minutos. Pero un tiro libre de rara precisión de Marek Heinz y en medio de la desesperación de los alemanes, que necesitaban los tres puntosr, Milan Baros en jugada individual anotó el gol del triunfo.
Los checos, que ya se habían asegurado el primer puesto en el Grupo D, mostraron mucho entusiasmo y, con la ayuda de la suerte y de los palos, sacaron un triunfo de la galera. Como se preveía, el técnico checo Karel Bruckner movió la estantería: con la excepción de Tomas Galasek y Martin Jiranek, todas las demás fueron caras nuevas respecto del equipo que le ganó a Holanda por 3-2. Seis de ellos fueron debutantes en la Eurocopa.
Los checos avanzaban con entusiasmo pero se perdían en imprecisiones. Poco a poco Alemania fue emparejando las acciones, pero sin mayor claridad que su rival. A los 21 minutos Bernd Schneider entregó a Bastian Schweisteiger, quien a su vez la cedió corta a Ballack que abrió el marcador con un notable remate a un ángulo. De lo más lindo en el torneo.
Los alemanes se tranquilizaron con la ventaja pero los checos no bajaron los brazos. Así fue como a los 30 minutos Heinz fue derribado a pocos metros del ángulo izquierdo del área grande alemana. El mismo Heinz colocó la pelota, tomó carrera, y con un remate combado la clavó en un ángulo del arco de Oliver Kahn, que nada pudo hacer.
En cuanto se reanudó el partido los checos estuvieron al borde del gol. Vratislav Lokvenc recibió de Tomas Hubschman solo frente a Kahn y remató a quemarropa haciendo lucirse al arquero.
Pero a los 52 replicaron los alemanes cuando Schneider remató entrando en el área y Jaromir Blazek sacó apenas por sobre el travesaño.
Casi enseguida, Philip Lahm envió un centro, Ballack la tocó de cabeza y el arquero Blazek respondió bien. A los 63, el siempre peligroso Ballack probó desde media distancia con un tiro cruzado, violento y seco que se perdió cerca de un arco. Y tres minutos después, Ballack estrelló un remate en la base del poste, Schneider aprovechó el rebote para rematar y una vez más Blazek ahogó el grito de gol.
Largamente a esa altura Alemania merecía el gol. Vaya paradojas del fútbol, el que lo hizo, en una contra aislada, fue República Checa. Y ahí quedó sentenciada la suerte de otro grande en esta Eurocopa.
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