ALERTAN SOBRE LA EXISTENCIA DE TUMBERAS EN LA CÁRCEL DE CORONDA
Un anónimo alertó al interventor de la cárcel de Coronda, Jorge Bortolozzi, sobre la circulación en el penal de armas de fuego caseras, que podrían ser usadas en cualquier momento para vengar la muerte de 14 internos rosarinos ocurridas el 11 de abril.
El contenido del texto fue confirmado ayer a Rosario/12 por el funcionario quien despliega por estas horas requisas sorpresivas para dar con el armamento. “Nos descartamos nada, porque hace un mes descubrimos una escopeta tipo tumbera en una requisa”, reconoció Bortolozzi. La novedad provocó el alerta en el Servicio Penitenciario, ya que tres presos procesados por aquellos homicidios permanecieron hasta ayer en el pabellón Nº 7, desde donde fue llevados finalmente al penal de Las Flores. En tanto desde la Coordinadora de Trabajo Carcelario, Antonio Tesolini, opinó que “la denuncia revela que indudablemente hay sectores del Servicio Penitenciario que están jugados a una revuelta, y lo grave es que esta actitud estuvo alimentada por el gobierno provincial que no tuvo una sola señal para investigar a los responsables”.
Bortolozzi confirmó a este diario que la carta que no tenía firma alguna, le fue entregada por un interno al jefe correccional del Servicio Penitenciario, Gerardo Monti, el día martes y que de inmediato se la hizo llegar. En la misma se alertaba sobre la existencia de una cantidad de armas de fuego de tipo casera, conocidas como tumberas, que está circulando por el penal eludiendo hasta el momento las requisas sorpresivas que desde hace más de un mes viene llevando adelante una fuerza especialmente creada por la actual administración.
En este sentido el interventor reconoció que “si bien está controlada la situación no podemos descartar nada, y en especial de este calibre hay que analizarlas y levantar ladrillo por ladrillo de esta cárcel para tratar de encontrarlas”.
De igual modo Bortolozzi apuntó que “el hecho de descubrir a un interno con una chuza o un arma de fuego, revela que algo no está resultó en la cárcel”.
El funcionario remarcó además que el temor se fundaba en la presencia de tres procesados por el juez Jorge Patrizzi como responsables de los 14 asesinatos del 11 de abril, que aun no habían sido trasladados, una semana después de sus procesamientos. “Los tres estaban en el pabellón Nº 7 donde habíamos doblado la seguridad pero la verdad es que a veces la burocracia nos juega malas pasadas como ésta”, reconoció.
Bortolozzi recordó que “el mismo juez envió un oficio para arbitrar todos los medios para preservar su integridad física y es lo que hicimos con estos tres internos, mientras a un cuarto preso lo trasladaron el mismo día en que se conoció el fallo”.
En medio de este clima, los diputados provinciales Raúl Lamberto (PS) y Alicia Gutiérrez (ARI), miembros de la Comisión de Derechos y Garantías, visitaron en la tarde de ayer la Cárcel de Coronda. Luego de haber dialogado con el director Bortolozzi, se reunieron con delegados de varios pabellones que les trasladaron su preocupación por la “tensión” en el ambiente carcelario, tanto de alojados como de penitenciarios.
La diputada Gutiérrez remarcó “en los delegados un gran sentido de colaboración para mantener un equilibrio emocional de los penados y evitar todo tipo de alteración en el orden interno, ya que -según manifestaron- los más beneficiados serán ellos”. En igual sentido los detenidos expresaron sus aspiraciones de “retomar la política de diálogo permanente con la participación del Servicio Penitenciario a través de su director, los delegados y la Coordinadora de Trabajo Carcelario, ya que creen que servirá para dar contención a los déficits carcelarios como el hacinamiento, la falta de posibilidades de estudiar y trabajar , el mejoramiento en la política de conmutación de penas y hasta represalias hacia quienes toman la palabra en representación de los pabellones”, enumeró Gutiérrez.
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