ALERTAN SOBRE LA INMINENTE DISTRIBUCIÓN DE LA CUOTA HILTON 2005-2006
A días de formalizarse la resolución de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación, que distribuirá la Cuota Hilton 2005-2006, no se vislumbran reglas claras, sencillas y previsibles para saber lo que puede pasar en relación e esta vital exportación para la economía de Santa Fe, ahora y en el futuro. Así se refirió el Diputado Santafesino Marcelo Brignoni, a la inminente resolución de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación, que debe distribuir el cupo de Cuota Hilton otorgado por la Unión Europea a nuestro país, para el período 30 de Junio 2005 – 30 de Junio 2006
Brignoni pidió además la conformación inmediata de la COMISIÓN ESPECIAL EN DEFENSA DE LA CUOTA HILTON, iniciativa consensuada con los representantes del sector exportador de Santa Fe y aprobada por la Legislatura Provincial el 12 de mayo último, la que no ha sido puesta en marcha, ni constituida a la fecha por el Ejecutivo Provincial
El Legislador hizo una reseña del estado del debate sobre la nueva Ley de distribución de la Cuota Hilton, y anunció su decisión de impulsar no solo la defensa de la participación de Santa Fe, sino también la constitución de un nuevo régimen de reparto, más transparente y equilibrado. En tal sentido señaló que “en la actualidad, el debate sobre el marco legal de la distribución de la Cuota Hilton es el siguiente: hay un Proyecto de Ley, con media sanción del Senado, “estacionado” en la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de la Nación, y otro enviado en Mayo último por el Poder Ejecutivo Nacional, el que se encuentra en la Comisión de Agricultura, pero del Senado Nacional. Este estado de cosas indica que difícilmente alguno de ellos será transformado en Ley antes de la distribución Hilton 2005-2006, y que nuevamente se distribuirá el Cupo por resolución de la SAGPyA, ante lo que Santa Fe debiera exigir su participación histórica, y elevar una propuesta oficial, sobre las condiciones y características de esta distribución de cara al futuro”.
Ante esta situación Brignoni dio a conocer hoy, un documento donde se resumen sus opiniones y criterios titulado:
Una nueva propuesta de transparencia y equilibrio, en defensa de la participación de Santa Fe en la distribución de la Cuota Hilton
La falta de un criterio reconocido por todos, hace que los viejos interrogantes sin resolver, resurjan otra vez, y podamos volver a escuchar preguntas como, ¿la cuota es de los frigoríficos, de los productores o del Estado?; ¿se debe distribuir entre los grandes exportadores o entre los medianos?; ¿la cuota debe estar destinada a zonas dónde existen rodeos más numerosos, o adonde es incipiente la cría y el engorde?; ¿deben tener prioridad en la cuota las plantas frigoríficas con antecedentes de exportación o past perfomance, o las que no han exportado aun?; ¿deben tener prioridad las plantas frigoríficas que están cerca de los puertos o deben promoverse las que están lejos de los mismos?; ¿deben ser priorizadas las empresas nacionales, las extranjeras, las multinacionales, o indistintamente todas ellas?; ¿debe priorizarse la capacidad exportadora de Buenos Aires, Santa Fe, y Córdoba o debe impulsarse la distribución de la cuota en las provincias menos desarrolladas?; ¿el reparto debe hacerlo el gobierno nacional o también los gobiernos de provincias?; ¿el Poder Judicial debe intervenir en este debate, o debe restringirse la posibilidad de dictar medidas cautelares?.
El origen de la cuota Hilton, se remonta a la decisión de la Unión Europea de compensar a exportadores de países perjudicados por su política arancelaria. Esos exportadores, que durante la década del ´70 sufrieron una clara competencia desleal, fueron compensados a partir del año 1980, por la Unión Europea para evitar protestas masivas en foros internacionales.
La cuota Hilton, surgió en 1979, durante la Ronda Tokio del GATT, como decíamos para “compensar perdidas eventuales”, y no para promocionar el comercio de las carnes, ni para lograr una “razonable” distribución espacial de la actividad, ni tampoco para “salvar” a las empresas concursadas ni, mucho menos, para “financiar los servicios de la policía sanitaria”. Es necesario que los argentinos tomemos conciencia de los “límites” de este negocio, para poder entenderlo y aprovechar su creciente incidencia en economías regionales, como la de nuestra provincia de Santa Fe.
La Cuota Hilton Argentina se inició con una participación de 5.000 toneladas anuales de exportación de nuestro país en 1980, luego ascendió en 1983 a 12.500 toneladas, y llegó a 32.625 toneladas en 1994, para seguidamente estabilizarse en 28.000 toneladas por año hasta su suspensión, debido a los brotes de aftosa de 2000/2001 en nuestro país. Al año siguiente, en 2002, y a través de la gestión del Secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación de ese entonces, el Ingeniero Miguel Paulón, se recuperó la Cuota Hilton suspendida por la Unión Europea, y además se obtuvo en esa gestión, un adicional de 10.000 toneladas, el que perderíamos por nuestra impericia al año siguiente. Desde entonces la Unión Europea nos otorga hasta la actualidad, un cupo anual de 28.000 toneladas de Cuota Hilton.
En estos últimos 20 años se cambió tantas veces de criterios, que ahora, resulta difícil saber donde está el verdadero punto de partida. Muchos actores, algunos gobiernos e incluso algunos operadores privados, cultores del libre mercado pero beneficiarios de la discrecionalidad estatal, no han dicho que este es un negocio regulado desde su origen, y que por sus características la distribución de sus beneficios, debiera ser resuelta en forma transparente e igualitaria, entre todos los oferentes habilitados a participar en el mismo. Resulta redundante pero necesario, señalar que buena parte de esas empresas exportadoras tienen sus plantas en nuestra provincia de Santa Fe, dan trabajo y pagan impuestos aquí, y deben tener atención y protección, lo que no debe confundirse con prebendas o complicidad, de parte del Estado Provincial.
Santa Fe, nuestra provincia, debe consultar a sus productores, a sus faenadores, a sus exportadores, y reunir a todos ellos junto a sus representantes, en el marco de la Comisión Especial que creó la Legislatura recientemente, para poder construir una posición común a impulsar en sede nacional, sobre el criterio de reparto de la Cuota Hilton en nuestro país, y sobre la participación de las empresas con sede en nuestra provincia en dicho reparto. Es hora de buscar los consensos necesarios para impulsar una política del Estado Provincial sobre este tema, y no una política del Partido en el Gobierno, cualquiera que este sea.
A manera de propuesta y en la dirección plantaeda, consideramos oportuno debatir que Santa Fe adopte como posición propia para impulsar en el ámbito nacional, la necesidad de sancionar una Ley marco que brinde los parámetros generales para el accionar del sector y delimite y señale, tanto las prohibiciones expresas, como el accionar derivado de las interpretaciones caprichosas de algunos jueces en ese sentido. Es necesario a su vez, un claro Decreto Reglamentario que establezca los criterios y los procedimientos administrativos de adjudicación de Cuota Hilton, para lo que proponemos lo siguiente:
Impulsar que las 28.000 toneladas de Cuota Hilton anual se rematen en varias ruedas o rondas de lotes individuales de 280 toneladas cada una.
Agrupar a las empresas exportadoras en tres categorías excluyentes, definidas por la SAGPyA, el 75 % de la cuota se rematará entre grandes exportadores a Europa con past-perfomance acreditada, el 20 % de la cuota se rematará entre medianos operadores regionales extra-pampeanos, y el 5 % de la cuota se reservará para nuevos operadores extra-pampeanos, en función del desplazamiento de la invernada, la que se distribuirá según resolución de la SAGPyA.
Realizar siempre las licitaciones de lotes, entre empresas u operadores del mismo grupo o categoría.
Plantear un valor de base simbólico para cada lote de U$S 120 por tonelada, a los efectos de evitar el acceso de oportunistas sin recursos, o empresas fantasmas.
Requerir de la AFIP la regularización de la situación fiscal y previsional de cada empresa, condición imprescindible para poder participar del mecanismo de adjudicación descripto.
Requerir del oferente un seguro de caución por el valor monetario del 10 % de la cuota lograda.
Preservar de parte de la SAGPyA la recaudación obtenida, para solventar los gastos operativos y las auditorias requeridas por el propio sistema.
Mediante este sistema, descripto aquí someramente, y el que está siendo debatido en distintos lugares de nuestro país, el operador que remató en una rueda, no tendría permitido el acceso a la próxima y así sucesivamente. El máximo de cuotas de un operador estará definido por su propia capacidad, convalidada y limitada por la propia SAGPyA, y que en ningún caso podrá ser superior al 10 % del total de la Cuota Hilton Anual. La cuota rematada, será de propiedad del operador, quien tendrá expresamente prohibido a partir de la vigencia de este sistema, la transferencia, cesión o endoso de dicha cuota lograda, y perderá su derecho de un año al otro si no logra concretar sus exportaciones o deja de cumplir con las condiciones exigidas.
Nuestra provincia deberá aprender de la Unión Europea. Esa región protege a sus emprendedores y subsidia su producción interna con ayudas y beneficios estatales. Las empresas que tienen antecedentes reconocidos por ese mercado en el rubro carneo, están afincadas mayoritariamente en nuestra provincia, y el Estado Provincial debe acompañar su despegue y consolidación, en tanto generadores de riqueza y trabajo. El Estado Provincial, desde su compromiso para con sus empresas, podrá pedirles a sus empresas un compromiso para con nuestros comprovincianos.
Consideramos esta propuesta de distribución de la Cuota Hilton, como un procedimiento claro, igualitario y sobre todo transparente, ya que nos permite recuperar la política en sentido estricto, concebida como la posibilidad de elegir y arbitrar para el beneficio de la mayoría. Es necesario crear y recrear iniciativas de protección a la producción y transparentar el accionar público para que unos pocos no se adueñen de algo que es un bien de todos los argentinos, y en esa discusión los santafesinos, sus empresas y su gobierno no pueden permanecer al margen.
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