ALFONSÍN Y STOLBIZER SE PROCLAMARON GANADORES EN LA INTERNA DE LA UCR
Sin siquiera datos extraoficiales, Raúl Alfonsín y Margarita Stolbizer se proclamaron ayer ganadores de una interna del radicalismo bonaerense en la que se disputaron un cargo al que los dos accederán —por la mayoría o la minoría— más allá de los resultados finales.
Ambos se convirtieron en uno más de los 102 delegados que tiene el Comité Nacional, pero abrieron un signo de interrogación sobre quién controla la UCR de la provincia de Buenos Aires.
Para Alfonsín, la elección de ayer marcaba su regreso a la política y el paso previo para pelear en diciembre la presidencia del partido. Stolbizer, quien quiere lo mismo, apostó a su intento de renovar el radicalismo y enfrentar a los dos jefes que, en los hechos, manejan el distrito: Federico Storani y Leopoldo Moreau. Pero el incierto final de la elección de ayer amenaza con opacar a quien, finalmente, resulte vencedor.
Los radicales bonaerenses eligieron en una interna abierta autoridades partidarias y candidatos a legisladores provinciales y concejales. Alfonsín y Stolbizer se postularon para delegados al Comité Nacional.
Como tres delegados corresponden a la mayoría y uno para la minoría, los dos ya tenían asegurado su ingreso al Comité, un paso indispensable para llegar hasta la jefatura del partido, la pelea de fondo que se esconde en la provincia.
“Ganamos holgadamente”, le dijo Alfonsín a Clarín poco después de las nueve de la noche. Cuarenta minutos más tarde, Stolbizer decía lo mismo: “Ganamos muy claramente en cinco de las ocho secciones, lo cual nos da una tendencia muy difícil de revertir.”
Sin datos oficiales —podrían estar recién hoy a la noche—, los operadores de uno y otro lado se dedicaron a relatar complicadas ecuaciones sobre las secciones electorales.
Los alfonsinistas aseguraban haber conseguido el sesenta por ciento de los votos, el triunfo en cuatro secciones y en los grandes centros urbanos, y admitían la derrota en manos de sus adversarios en La Plata y Bahía Blanca.
Stolbizer, en cambio, sostenía haber perdido en una sola sección y empatado en otras dos.
“Más allá del resultado, valoramos estar compitiendo de igual a igual contra el aparato”, aseguró la diputada bonaerense. Aunque siempre se mantuvo alejada de los referentes habituales del partido, la actual presidenta del radicalismo provincial decidió enfrentar a Alfonsín después de que el ex presidente le pidiera que dejara su candidatura a senadora en manos de Luis Brandoni.
Así, Stolbizer terminó enfrentada a uno de sus mentores, Storani, pero corrió con el aval del presidente del partido, Angel Rozas, quien la apoya para quedarse con su puesto.
En la provincia de Buenos Aires, Stolbizer tuvo que quedarse con el aval que le acercaron los intendentes rebeldes del radicalismo agrupados en el llamado Grupo Olavarría.
Con la interna de ayer, Alfonsín intentaba regresar al cargo que ocupó durante trece de los últimos 23 años, y que dejó vacante en diciembre de 2001.
“Estoy muy contento, me extraña mucho que Margarita se haya proclamado ganadora, cuando la tendencia es irreversible”, decía casi a la medianoche el ex presidente.
Aun sin datos oficiales, Alfonsín ya se preparaba para estar otra vez en carrera: “La UCR va a demostrar en octubre que nos estamos recuperando; no vamos a estar en nuestra plenitud, pero nos vamos recuperando.”
Alfonsín, quien contó con el apoyo de Storani y Moreau, también dio como ganador a su candidato a presidente del Comité Provincia, el intendente de Saladillo, Carlos Gorosito. Para el mismo puesto, Stolbizer llevó a otro intendente, el de Pergamino, Héctor Gutiérrez.
Seguros de haber sido consagrados por una “tendencia irreversible”, Alfonsín y Stolbizer se empecinaban anoche en adjudicarse un triunfo que sólo admite una sola vacante.
Tarde o temprano, uno de los dos tendrá que volver sobre sus palabras.
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