ALGUNOS PUNTOS OSCUROS DE LA FIESTA SABALERA
Algunos puntos oscuros dejó la fiesta sabalera, con motivo del festejo de un nuevo cumpleaños del Club Atlético Colón.
Como se sabe, los festejos comenzaron en la madrugada del jueves, cuando el reloj ubicado en los altos de la sede del club, marcó un nuevo aniversario del natalicio de la entidad sabalera. El viernes, el primer equipo de fútbol se trajo un triunfo de Avellaneda, donde venció a Independiente por 3 a 2.
El sábado fue la cena en la cancha auxiliar. Los testigos – en todos los casos – manifestaron su conformidad con la organización y con la disponibilidad de los asistentes.
La fiesta del Club y de los hinchas iba a terminar con una caravana hacia el estadio ayer domingo. Y así sucedió. Miles de simpatizantes del club del barrio Centenario marcharon rumbo al estadio. Pero un grupo de inadaptados quiso romper los vidrios de un negocio ubicado en la esquina de Suipacha y Francia, identificado con los colores y consignas unionistas. La rápida intervención de la policía evitó una gresca de magnitud. Cerca de 20 móviles policiales llegaron hasta el lugar (entre los que se observaron la Patrulla Urbana, el Comando Radioeléctrico, el GOE y personal de la Comisaría Cuarta). En la esquina se enfrentaron un grupo de 50 hinchas con lo policías. Los agentes de seguridad respondieron a las piedras con balas de goma. La situación tensa duró al menos una hora. Inlcuso, en horas de la noche, el Kiosco seguía siendo custodiado por los agentes policiales, principalmente del G.O.E.
EL MINUTO DE SILENCIO
Otro de los puntos oscuros de la fiesta, ya en el estadio, fue el exabrupto del presidente del Club, Horacio Darrás. El dirigente pidió “un minuto de silencio” para Unión (el histórico rival). La actitud de Darrás fue cuestionada por muchos hinchas que, hasta entonces, se habían plegado a las bromas propinadas por reconocidos simpatizantes, algunos de ellos periodistas o locutores.
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