AMENAZA BOLIVIA CON CORTES DE GAS
El ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Guillermo Tórrez, dijo ayer que el gobierno de Carlos Mesa podría suspender las exportaciones de gas si la Argentina no acepta negociar un reajuste en el valor base del fluido. Por su parte, el ministro de Planificación, Julio De Vido, viajará la próxima semana a Bolivia para seguir las negociaciones con el funcionario boliviano.
La pretensión de la administración Mesa es que el precio base del gas de origen boliviano comercializado a la Argentina pase de 1,35 a 2 dólares el millón de BTU (unidad térmica británica), el mismo precio que le paga Brasil, por ejemplo. Tórrez pretende elevar al menos en un 25% el precio del insumo, porque considera que el actual es un valor “solidario” que le fue otorgado a la Argentina en el peor momento de la crisis energética.
“La posición de la Argentina es firme. El precio forma parte de una negociación más global que llevan adelante los dos Estados. La Argentina necesita de Bolivia y Bolivia necesita de la Argentina”, dijo una fuente del Ministerio de Planificación, que señaló que el ministro De Vido “va a ir para seguir con las negociaciones, pero la posición de la Argentina es firme con respecto al precio”.
Torres informó a la prensa de su país sobre la visita de De Vido, al tiempo que señaló que su gobierno espera que esas negociaciones sirvan para subir el precio y que se tomará “una decisión final” sobre la continuidad de las exportaciones del gas de Bolivia a la Argentina
“Esperemos que [De Vido] venga y vamos a ver su planteamiento. De todos modos nosotros creemos que lo que estamos pidiendo es un precio justo para el país y vamos a mantenernos en esa línea”, expresó Tórrez.
Bolivia exporta diariamente a la Argentina 6,5 millones de metros cúbicos (MMC), a un precio de US$ 1,35 el millón de BTU puesto en frontera. También vende un promedio de 18 millones de metros cúbicos diarios del fluido a Brasil, su principal mercado desde 1999, al que cobra 2 dólares por millón de BTU.
Negociación compleja
La Argentina está negociando la compra a Bolivia de hasta 20 millones de metros cúbicos diarios de gas natural para el suministro a siete provincias del Nordeste.
El gas boliviano pasa la frontera por el gasoducto del Norte, que une Campo Durán, Salta, con San Jerónimo, Santa Fe. A partir de este año, mediante una inversión de 150 millones de dólares aportados principalmente por Repsol YPF, se harán ampliaciones que permitirán elevar la capacidad de transporte en dos millones de metros cúbicos diarios.
La semana pasada, el embajador argentino en Bolivia, el jujeño Horacio Macedo, calificó las negociaciones de “cuestión compleja”.
En la actualidad, la Argentina compra 4 millones de metros cúbicos de gas diarios, y existen acuerdos por los cuales ese volumen se incrementaría a mediados de este año a 6,5 millones de metros cúbicos.
Los presidentes Néstor Kirchner y Carlos Mesa acordaron en noviembre pasado las condiciones generales de ese suministro, pero no hablaron de precios, a pesar de que es fuerte la presión en el Congreso boliviano y en la oposición por aplicar alzas, dado que la mayoría de los políticos de ese país considera al fluido un recurso estratégico.
La principal razón de esa falta de definiciones es que Bolivia no tiene aún aprobada una nueva ley de hidrocarburos.
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