AMENAZAN EN BOLIVIA LA SALIDA DE GAS A ARGENTINA
La ciudad de Tarija, al sur de La Paz, se encontraba ayer jueves desabastecida de combustibles y energía eléctrica por la toma del gran campo gasífero de San Antonio por parte de un grupo de pobladores, que amenazan con cerrar las válvulas de los gasoductos que permiten la exportación de gas a Brasil y Argentina.
Los pobladores de la localidad de Villamontes, que exigen la presencia del presidente Carlos Mesa en el lugar, cercaron la planta hace una semana reclamando que la empresa brasileña Odebrecht se haga cargo de la construcción de una ruta asfaltada desde Villamontes (800 kilómetros al sureste de La Paz), hasta la frontera con Paraguay.
El costo se estima en más de 150 millones de dólares.
Pero el viceministro de Coordinación Gubernamental, Saúl Lara, dijo en Villamontes que eso es imposible.
“De ninguna manera haremos una adjudicación directa a una empresa específica”, indicó.
En tanto, la medida de fuerza comenzó a hacer estragos. “Ya se puede percibir una falta de gas natural en algunas fábricas”, informó ayer el secretario general de la Prefectura de Tarija, Guillermo Pabón. Y agregó que “ya no se tiene la presión necesaria y también se ve afectada la generación de energía eléctrica, que es principalmente a gas”.
La “comisión de huelga” de Villamontes mantiene también bloqueados los caminos que comunican a esa zona con Paraguay y Argentina. Y el dirigente del Comité Cívico de Villamontes, Guillermo Salazar, aseguró que las medidas de presión en la región continuarán mientras el gobierno no firme un decreto supremo que adjudique la obra a Odebrecht, ganadora de una licitación cuestionada en la Justicia.
“Que se asigne a la empresa Odebrecht, de una vez, tiene que ser con ésa, no vamos a buscar otra”, afirmó.
El miércoles, el gobierno logró la desocupación de tres campos petroleros, esta vez en el departamento de Santa Cruz, 570 kilómetros al sureste de La Paz, por parte de campesinos que reclamaban atención a demandas sectoriales.
Los hidrocarburos en Bolivia son un tema central en la agenda política y social del país. Mesa viene de ganar un plebiscito que le permite exportar gas, en medio de un debate nacional sobre la nacionalización total de los recursos energéticos.
Ayer, Evo Morales, la principal figura de la oposición en Bolivia, invitó a los distintos sectores sociales a sumarse a una marcha en pro de la nacionalización de los hidrocarburos, prevista para finales de este mes.
“Así como nos unimos para la guerra del agua, así como nos hemos unido para la guerra del gas, ahora es importante unirnos para hacer una sola movilización”, manifestó el líder cocalero.
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