Amenazaron al secretario de Control Municipal
Por la retención de un motovehículo, el funcionario sufrió una amenaza telefónica. Una noche cenaba con su familia cuando sonó el teléfono fijo de su casa. Un conocido delincuente local, preso en Córdoba, le pidió explicaciones sobre un operativo en que se secuestró una moto por falta de papeles.
Ramiro Dall Aglio
Ramiro Dall Aglio, secretario de Control de la Municipalidad de la ciudad capital fue amenazado. El funcionario cenaba con su familia cuando sonó el teléfono fijo de la casa. Atendió como es habitual y del otro lado, un sujeto que se identifica como amigo de una chica a la que se le retuvo el vehículo por no tener casco ni papeles, pide explicaciones.
La asombrosa comunicación continuó cuando el interlocutor desconocido le preguntó “cómo se resuelve esto porque voy y la saco yo solo o a los cuetazos”. Sin perder la calma, el secretario le explicó los pasos legales que se debían seguir, pero el malviviente aseguró que él resolvía “las cosas de otra manera. Lo voy a resolver como yo sé. Vos no sabés con quién estás hablando. Yo soy Tal”, afirmó.
Una vez que la comunicación finalizó, Dall Aglio fue a su computadora para rastrear en Internet el nombre que le había sido dado. “Me sonaba el nombre, cuando lo googleo resulta ser una persona bastante pesada de la delincuencia que teóricamente está presa en Córdoba pero tiene contactos con el ambiente de la delincuencia en Santa Fe”, contó esta mañana en diálogo con LT10. Por ello, al día siguiente se dirigió a radicar la denuncia. Bajo el amparo del nuevo sistema Penal, el funcionario concurrió ante las autoridades del Ministerio Público de la Acusación. La investigación comenzó y, por el momento, se busca determinar si el llamado telefónico que ingresó a la línea familiar provenía de un penal de la vecina provincia, donde debería encontrarse detenido el hombre en cuestión.
El integrante del Gabinete municipal consideró que el amedrentamiento que padeció “es propio de una persona con un grado de impunidad y coraje para hacer este tipo de locura” pero, a su vez, reivindicó la labor de los inspectores a los que, situaciones de este tipo, “les tocan vivir cotidianamente” con un grado de violencia que “cada vez es mayor”.
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