AMÉRICO GALLEGO NO ACEPTÓ CONTINUAR EN LA DIRECCIÓN TÉCNICA DE NEWELL’S
Dos días antes de que venciera el plazo que había pactado con la dirigencia para dar una respuesta, Américo Rubén Gallego comunicó oficialmente que no será el técnico de Newell’s en 2005. El Tolo se lo hizo saber al presidente Eduardo López ayer al mediodía, en una reunión que mantuvieron en el mismo hotel donde el técnico vivió durante los 9 meses que estuvo en Rosario.
Estaba anunciado este desenlace y a nadie sorprendió que el DT diera un paso al costado diez días después de coronarse campeón del torneo Apertura. Venía madurando su alejamiento desde unas semanas antes de que terminara el campeonato y así lo deslizó en su momento. Con el argumento de que tenía “ganas de descansar seis meses”, el Tolo fue preparando el terreno para una despedida gloriosa.
Gallego llegó por la mañana a la ciudad y apenas pasado el mediodía habló con López. Hizo conocer su determinación sin rodeos, con ese lenguaje despojado de eufemismos que algunas veces tantos problemas le causó, y cerró la charla estrechándose un abrazo con el presidente rojinegro. Luego cumplió con trámites administrativos en el hotel y regresó a su casa de Buenos Aires.
El ahora ex entrenador leproso no quiso hacer declaraciones a la prensa. Se disculpó con amabilidad ante los pocos cronistas que había en el lugar, aceptó intercambiar algunas palabras sin micrófonos de por medio y reiteró que el principal motivo de su alejamiento es la necesidad de estar cerca de su familia.
Lo mismo le expresó a López, a quien además le renovó la promesa de no dirigir el año que viene en ningún otro club argentino que no sea Newell’s. Por tal motivo rechazó un ofrecimiento de Independiente. El Tolo, según admitió más de una vez, quiere probar suerte en el exterior, ya sea en Europa o en México.
Aunque la desvinculación de Gallego se veía venir, como se ha dicho, existía una mínima esperanza de que continuara en el club tras la propuesta que la dirigencia le acercó la semana pasada en un último intento por retenerlo.
El técnico pidió unos días para pensarlo y prometió responder “a más tardar” el 24, es decir mañana. Por eso algunos se ilusionaron con que se quedara hasta junio. Pero, está visto, la decisión ya estaba tomada y no tenía sentido demorar una respuesta cantada.
Gallego vino y se fue solo de la ciudad, sin sus colaboradores, quienes recién en horas de la tarde aparecieron por el hotel para recoger algunas pertenencias y retornar a Buenos Aires.
El ayudante de campo Ángel Bernuncio y el profesor Jorge Fleita levantaron campamento y así echaron por tierra algunas especulaciones que daban cuenta de que podían continuar trabajando con el nuevo cuerpo técnico. Algo que Fleita se encargó de poner en claro: “Mi rol como preparador físico está totalmente realizado, estoy contentísimo de trabajar con el Tolo. Él me trajo a Newell’s y con él me voy de Newell’s. Es mi forma de manejarme, es una cuestión ética”.
Luego, Fleita aseguró que extrañará mucho al plantel rojinegro. “Hemos trabajado con un grupo buenísimo, con jugadores extraordinarios. Y no es verso lo que digo, es verdad, se van a hacer extrañar mucho”.
Desde ayer Gallego dejó de ser director técnico de Newell’s. Y, paradójicamente, este alejamiento lo transforma a la vez en una fija a tomar la conducción del equipo cada vez que el puesto se halle vacante. Porque ayer mismo empezó la cuenta regresiva esperando el día en que el Tolo vuelva al Parque.
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