AMIA: FUERTE ALEGATO FISCAL CONTRA EX POLICIAS
El pedido de pena quedó pendiente para hoy. Pero ello no le quita contundencia al fuerte alegato fiscal de ayer contra el ex comisario bonaerense Juan José Ribelli. El fiscal Alberto Nisman lo responsabilizó de haber participado del atentado de 1994 contra la AMIA, junto con otros tres ex policías.
Nisman hizo un claro recorrido por todos los indicios existentes contra Ribelli. Desde los “aprietes” al reducidor de autos Carlos Telleldín hasta la supuesta entrega de la camioneta que se usó como coche bomba para volar la AMIA. Desde los desvíos de la investigación hasta el misterioso adelanto de herencia hecho por su padre por un total de 2,5 millones de dólares el día posterior a la supuesta entrega de la Trafic.
Para hoy quedará el pedido de pena: la Fiscalía reclamará reclusión perpetua para Ribelli y sus ex colegas Raúl Ibarra, Anastasio Leal y Mario Bareiro. Las solicitudes van a estar incluidas en un petitorio de 57 puntos que también apuntará a denunciar varios hechos ocurridos durante la investigación del atentado y cuyas pruebas surgieron a lo largo del juicio oral que se lleva a cabo desde hace casi dos años y medio.
El alegato de Nisman empezó por el cuestionado pago de 400 mil dólares a Telleldín, el imputado que con ese dinero en la mano —en realidad en las de su esposa— acusó a Ribelli y los ex policías como a quienes les dio la camioneta Trafic. Además, pidió que esa plata vuelva al Estado.
“Se trató de un pago oculto e ilegal, adoptado con las mejores intenciones de avanzar, pero no menos ilegal”, dijo Nisman sobre la polémica decisión del juez instructor de la causa, Juan José Galeano, a quien no mencionó.
Y también en referencia a Galeano, agregó: “Debo decir con dolor y bronca la paradoja de que quien con más énfasis desplegó su tarea investigativa contra los policías ha sido quien, sin pretenderlo, ha colocado más elementos de defensa para ellos por apartarse de la norma vigente”.
Es que el pago hará caer la declaración que Telleldín hizo contra los policías en julio de 1996. Es más, la Fiscalía pedirá hoy la nulidad de esa declaración. Por eso el fiscal, tal como le pasó a la querella AMIA-DAIA, debió tejer su alegato en base a todos los otros indicios de culpabilidad que pesan sobre los policías.
“Nada aquí prueba nada por sí solo. Es una sumatoria de cosas”, dijo Nisman con la mirada puesta en el presidente del tribunal, Guillermo Gordo. Y minutos después agregó: “Los indicios nos conducen a una sola conclusión. Ribelli, Ibarra, Leal y Bareiro no sólo tuvieron conocimiento del destino último que tendría la camioneta sino que sus voluntades estuvieron en esa dirección”.
Para la Fiscalía, Ribelli se cobró con la Trafic la “deuda” de 20 mil dólares que había quedado de las extorsiones a Telleldín, a quien le permitían delinquir a cambio de “coimas” pagadas con autos. Además, según esta hipótesis, los policías le pidieron “acondicionar” el vehículo para soportar un peso mayor.
De acuerdo con Nisman, Leal y Bareiro controlaban a Telleldín para garantizar la entrega del vehículo, y Leal e Ibarra se llevaron la camioneta de su domicilio el 10 de julio de 1994.
Hoy será el pedido de penas. Y en los próximos días, el turno de las defensas.
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