AMIA: INDAGAN A TELLELDÍN
La serie de indagatorias en la causa que investiga las irregularidades en la investigación del atentado a la AMIA, y en la que deberán declarar el ex juez federal Juan José Galeano y el ex titular de la SIDE, Hugo Anzorreguy entre otros, tendrá hoy su segundo capítulo con la declaración indagatoria del ex reducidor de autos Carlos Telleldín.
El ex mecánico, que debe presentarse ante el juez Ariel Lijo esta mañana, está acusado, junto a su mujer Ana Boragni que declaró ayer, de haber cobrado 400.000 dólares provenientes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) para inculpar a policías bonaerenses en el ataque contra la mutual judía ocurrido en julio de 1994.
Ayer, Boragni se negó a declarar ante el magistrado y los fiscales Patricio Evers y Alberto Nisman y, en cambio, presentó un breve escrito en el ratificó haber cobrado el dinero en 1996, pero aseguró que no sabía que esos fondos venían de la SIDE.
A la mujer se le imputa el delito de peculado, que prevé penas de entre dos y diez años de prisión.
Declaraciones pendientes. Tanto la situación procesal de Telleldín como la de su mujer se resolverán recién después de que Lijo tome declaración al resto de los citados, trámite que se completará la semana próxima.
Tras la presentación del ex mecánico será el turno de su abogado Víctor Stingfale, de dos agentes de la SIDE, del ex titular de la DAIA, Rubén Beraja y de Anzorreguy.
La ronda terminará con las declaraciones de los ex fiscales Eamon Müllen y José Barbaccia y del ex juez Galeano, prevista esta última para el jueves de la semana próxima.
Recién entonces comenzarán a correr los diez días que el juez tendrá para definir la situación procesal de todos los indagados.
Las imputaciones. A Galeano, suspendido y destituido por el Consejo de la Magistratura, el juez Lijo le imputa haber “planificado y organizado el pago a Telleldín” de 400.000 dólares, que provinieron de la SIDE, a cambio de que diera en la causa “una versión previamente acordada con el magistrado”: que había entregado la camioneta que voló la AMIA a policías bonaerenses.
Además, lo acusa de haber privado de su libertad a Miriam Salinas, una amiga de la esposa de Telleldín, que estaba detenida. Y de haberla amenazado con involucrarla en la causa AMIA si no aportaba una declaración contra Telleldín y no colocaba una cámara oculta en su casa para grabar conversaciones que lo perjudicaran. Si cumplía, iba a ser sobreseída, liberada e iba a beneficiar a su pareja, otro de los detenidos.
Por otra parte, le imputa haber acordado una declaración con un abogado, que se convirtió en testigo de identidad reservada, y lo acusó de interpretar las pruebas contra los policías en forma parcial para perjudicarlos.
A los ex fiscales los acusa de ser partícipes del pago a Telleldín y de la coacción y privación de la libertad de Salinas.
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